El Chato Prada atraviesa días agitados en el plano personal. A poco de confirmarse el final de su historia con Lourdes Sánchez, después de 16 años juntos, su nombre volvió al centro de la escena por una mujer que, según trascendió, sería su nueva conquista. Lo más llamativo es que fue ella misma quien decidió romper el silencio.
Quién es la joven que conoce al productor
Se trata de Agostina Navarrete, una joven de 26 años que vive desde hace ocho años en Carlos Pellegrini, provincia de Santa Fe. Lejos de los grandes canales porteños, eligió un medio de su localidad, Portal Pellegrinense, para hablar por primera vez del vínculo con el productor.
Allí confirmó que se están conociendo y precisó que el acercamiento comenzó hace alrededor de un mes. De todos modos, se encargó de bajarle el tono a cualquier especulación: según explicó, todavía es muy pronto para hablar de una relación consolidada.
Cómo empezó todo
El primer contacto se dio por Instagram, ese territorio donde hoy nacen tantas historias. Tras los primeros mensajes, intercambiaron sus números de teléfono y la charla siguió por audios y llamadas.
Consultada sobre qué tipo de vínculo tienen, Navarrete esquivó la palabra noviazgo y prefirió no ponerle ninguna etiqueta. Su idea, según contó, es dejar que las cosas sigan su curso y ver hacia dónde las lleva el tiempo.
La versión que encendió la polémica
La aparición de la joven no pasó inadvertida en el mundo del espectáculo. Fernanda Iglesias sostuvo en Puro Show que este vínculo habría sido el verdadero motivo por el que Prada decidió hacer pública su separación de Lourdes Sánchez.
El productor salió a desmentir esa hipótesis, una respuesta que no cayó nada bien en la periodista. Molesta por la negativa, Iglesias redobló la apuesta y difundió los audios que Prada habría intercambiado con Navarrete.
Un capítulo que recién empieza
Por ahora, ninguno de los dos habla de amor ni de compromiso. Ella insiste en que todo está en una etapa inicial, mientras que él niega que esta historia haya tenido algo que ver con el final de su relación con Lourdes.
Lo cierto es que, entre audios filtrados, desmentidas y cruces televisivos, el Chato tendrá que acostumbrarse a que cualquier mensaje de voz pueda terminar en la pantalla de la tarde. Habrá que ver si este romance en cámara lenta resiste tanta exposición.
