Durante la emisión del programa radial Majul 107.9 por la emisora El Observador 107.9, el conductor Luis Majul y el periodista Luis Gasulla mantuvieron un intercambio sobre la importancia de las formas, la autenticidad y el respeto en el discurso público, con eje en el estilo confrontativo que utiliza el presidente Javier Milei.
La conversación comenzó a partir de una postura planteada por Gasulla en torno a la conveniencia de moderar ciertas actitudes en función de un objetivo. "Si somos bilardistas hay que ser un poco bilardista y ocultar algunas maneras de ser, porque hay algo más importante que la manera de ser", planteó el periodista.
El cruce por las entrevistas y el tono
Ante esa afirmación, Majul intervino para marcar una distancia sobre el alcance de esa idea y cuestionó si es necesario apelar a la agresión para mostrarse genuino frente a los entrevistados. "Perdón, yo no lo llevaría a ese extremo, Luis. ¿Vos ocultás tu manera de ser?", le preguntó a su compañero de mesa.
Para ejemplificar su postura, el conductor apeló a un reportaje reciente realizado por su colega al arzobispo Jorge García Cuerva. "Lo entrevistaste a García Cuerva. No pensás como García Cuerva, entiendo. Yo tampoco pienso como García Cuerva. ¿Qué tenés que hacer? ¿Para ser auténtico le tenés que pegar un garrotazo en la cabeza?", sostuvo Majul para diferenciar la discrepancia ideológica de la falta de respeto en el trato periodístico.
La crítica al estilo de streaming y el interrogante sobre Javier Milei
En el tramo siguiente de la charla, Majul diferenció el ejercicio periodístico de ciertas dinámicas de confrontación y lenguaje informal habituales en otros formatos digitales: "Yo me puedo convertir en un niño que hace buen streaming... O sea, eso lo puede hacer cualquiera. No es ningún arte".
Hacia el final del fragmento, el debate derivó directamente en la figura del jefe de Estado y las consecuencias de su retórica pública. En ese sentido, se formuló una pregunta sobre el impacto político y social que tendría una moderación verbal por parte del mandatario: "¿Qué pasaría si Milei dejara de insultar y tomara medidas que generaran más empatía en el resto de la sociedad sin modificar el rumbo? Es la pregunta".
