La conductora ultra oficialia Cristina Pérez lanzó una severa advertencia contra el presidente Javier Milei a raíz de los reiterados agravios dirigidos hacia los trabajadores de prensa. En su espacio editorial del programa Cristina Sin Vueltas, emitido por Radio Rivadavia, la comunicadora analizó el clima de hostilidad que impera en el oficialismo y remarcó que las descalificaciones hacia los cronistas vulneran principios republicanos elementales.
Pérez planteó que "la lectura política viene con momentos contradictorios". En ese sentido, detalló que la coyuntura del mandatario nacional "marca una semana de pasos en falso entre la visita a España y los resultados de Brasil".
La conductora profundizó sobre la actitud del jefe de Estado tras recibir una resolución favorable en los tribunales federales. Según indicó, el fallo judicial no generó serenidad en el Gobierno: "Furia mediante con los periodistas para el presidente luego del sobreseimiento por la causa Libra que además de alivio le disparó una furia absoluta y en escalada contra colegas que realmente es muy lamentable".
Frente a este escenario de confrontación, Pérez remarcó la gravedad institucional de los agravios continuos emanados desde la máxima jerarquía política. La periodista enfatizó al aire que la conducta exhibida por el mandatario "no se condice con los valores democráticos, la falta de tolerancia al que piensa distinto o a la prensa".
Repudio a los términos de odio y la advertencia de Bullrich
En otro pasaje de su editorial, la comunicadora rechazó de manera terminante el tenor de las frases utilizadas contra los comunicadores. Al evaluar expresiones sumamente agresivas, cuestionó el uso de "términos como arder en la hoguera" para descalificar la labor informativa, y sentenció: "Eso es más allá de medieval e impropio, es realmente lamentable".
Asimismo, la conductora de Radio Rivadavia advirtió que la virulencia verbal encendió alarmas inmediatas dentro del armado político afín al Poder Ejecutivo. En particular, señaló la reacción y el malestar que provocó el incremento de los agravios públicos en una figura de peso directo en el esquema oficialista.
Pérez puntualizó que estas agresiones llevaron a Patricia Bullrich, a quien describió puntualmente como la "socia política principal" del jefe de Estado, a marcar una distancia explícita con el discurso oficial. Sobre ese punto, la periodista concluyó que la referente optó por "escalar ella en la marca o en la diferenciación, diciendo que se está cruzando una línea".
