El reconocido periodista y conductor radial Bobby Flores vivió un momento de absoluta pesadilla durante la mañana de este jueves cuando una banda de delincuentes ingresó a su vivienda, ubicada en el barrio bonaerense de Saavedra, y lo sorprendió mientras dormía. En un cruento episodio de inseguridad, el comunicador, su pareja y sus dos hijos fueron maniatados y amenazados por los asaltantes.
Según las primeras investigaciones judiciales, al menos tres delincuentes entraron a la propiedad sin necesidad de forzar los accesos principales, por lo que no se descuenta que hayan contado con copias de las llaves o ingresado mediante un descuido. Tras reducirlos rápidamente, los delincuentes encerraron a toda la familia en una de las habitaciones de la casa, donde permanecieron cautivos por más de dos horas mientras los asaltantes revolvían las habitaciones en busca de dinero y objetos de valor.
Luego de liberarse y dar aviso a las autoridades, el exdirector de Radio Nacional habló de manera directa sobre lo sucedido y dio detalles impactantes del calvario que le tocó atravesar. "Fue a la mañana, me despertó un señor de malos modos, me cagó un poco a trompadas, agarró a los chicos y nos ató. Estuvimos dos horas atados", relató compungido pero tratando de mantener la calma por sus seres queridos.
"La casa está hecha un quilombo"
Pese a la violencia física y al shock emocional provocado por el asalto, Flores buscó bajarle el tono a las pérdidas materiales sufridas durante el hecho. "Se llevaron cosas que se recuperan", aseguró al ser consultado sobre lo robado, aunque confirmó el grado de agresión recibido: "Sí, me dieron duro".
Respecto al accionar del grupo delictivo y al estado actual de su entorno familiar, el conductor concluyó: "Entraron tres y yo vi a uno acá afuera. Mi familia está bien, con los chicos, mi mujer… La casa está hecha un quilombo, pero son cosas que pasan". En tanto, efectivos policiales trabajan en el relevamiento de las cámaras de seguridad de la zona, ya que sospechan que la banda habría estado integrada por hasta siete personas que habrían prestado apoyo logístico en las inmediaciones.
