Axel decidió romper el silencio tras la fuerte denuncia que hizo pública su exvestuarista, Griselda Pelozo, quien lo había acusado de una deuda económica y de una situación que, según relató en LAM, la hizo sentir incómoda. El cantante salió a dar su versión completa de los hechos y no esquivó ninguno de los puntos del conflicto.
La versión de Axel
En diálogo con Pilar Smith, el artista remarcó el vínculo que lo unía a Griselda desde hacía años, ya que la conoce desde que era adolescente. "Trabajamos diez meses y después surgió una diferencia económica con la persona de mi equipo que manejaba esos pagos. Ella decía que se le debía una plata y desde mi equipo me decían otra cosa. Yo estaba completamente ajeno a esa discusión", explicó, ubicando el origen del conflicto en un desacuerdo administrativo y no personal.
De un reclamo económico a una acusación grave
Según relató, la situación escaló hace aproximadamente un mes y medio, cuando recibió una carta documento y posteriormente participó de una instancia de mediación. Fue ahí cuando el conflicto tomó una dimensión completamente distinta: "Un reclamo que originalmente era de dos millones y pico termina convirtiéndose en un pedido de 100 millones, incorporando además una supuesta situación de incomodidad conmigo, un comportamiento inapropiado. Eso lo niego categóricamente", sostuvo, sin dejar margen a la ambigüedad sobre su postura.
El cantante confirmó que su equipo legal ya trabaja en los próximos pasos frente al reclamo. "Mis abogados incluso están evaluando una contrademanda por una posible extorsión por la manera en que se vinculó ese reclamo económico con esta acusación", afirmó, dejando entrever que la disputa judicial recién empieza.
Pese al enfrentamiento, Axel remarcó que está dispuesto a saldar cualquier deuda real que haya quedado pendiente de la etapa en la que trabajaron juntos: "Si existe una deuda real la quiero pagar. Dije: 'Díganme cuánto quedó pendiente y me ocupo yo personalmente y reconozcamos incluso el tiempo transcurrido'". Sin embargo, fue tajante respecto al monto reclamado actualmente: "No quiero deberle un peso a nadie que haya trabajado conmigo. Lo que no voy a hacer es aceptar un reclamo de 100 millones asociado a una acusación que niego absolutamente".
El costado personal del conflicto
Más allá del plano legal, el cantante reconoció que la situación también lo golpeó emocionalmente por el vínculo previo que mantenía con Pelozo: "Me duele porque yo a esta chica la quería, conocí a su familia y vi crecer a su hijo", cerró, visiblemente afectado por un conflicto que combina lo económico con lo afectivo.
