El departamento de Roberto Moldavsky en Palermo funciona como un refugio después de sus giras y presentaciones. El humorista eligió un estilo sencillo y confortable, con mucha luz natural, recuerdos familiares y espacios especialmente pensados para descansar, trabajar y compartir momentos con su pareja, amigos y seres queridos.
Cómo es el departamento de Roberto Moldavsky en Palermo
La propiedad se encuentra en una zona privilegiada de Palermo y fue remodelada por completo para adaptarse a las necesidades del humorista. Uno de los principales objetivos fue conseguir ambientes amplios, cómodos y luminosos, una característica que se convirtió en el sello distintivo de la vivienda.
Los enormes ventanales permiten el ingreso de abundante luz natural durante buena parte del día y generan una mayor sensación de amplitud. La decoración mantiene una estética simple, sin demasiados elementos, aunque cada ambiente cuenta con objetos que permiten conocer algunas de las pasiones y momentos importantes de la vida de Moldavsky.
La remodelación estuvo a cargo de un estudio de arquitectura y contó con la participación de Micaela, pareja del humorista, quien tomó buena parte de las decisiones relacionadas con el diseño y la ambientación.
La cocina integrada al living y los ambientes principales
Uno de los espacios centrales del departamento es la cocina, que se encuentra integrada al living mediante una distribución abierta y funcional. Las amplias mesadas, los electrodomésticos de diseño y los detalles de acero inoxidable aportan una estética moderna.
Plantas y pequeños objetos decorativos rompen con la sobriedad de los materiales y suman calidez. La integración con el living permite que el sector funcione como un lugar de encuentro cotidiano, especialmente durante las reuniones familiares y con amigos.
El estilo elegido responde a una condición que Roberto Moldavsky planteó desde el comienzo de la remodelación: evitar los ambientes recargados y priorizar el confort. La intención fue crear un hogar para disfrutar en la vida diaria, más que una propiedad destinada a exhibirse.
Los recuerdos, libros y la pasión por Boca
Las paredes y las repisas del departamento reúnen fotografías, cuadros y distintas piezas de arte. También hay bibliotecas con una amplia variedad de libros, desde novelas y cuentos hasta biografías, obras de humor y best sellers.
Entre los objetos que permiten descubrir sus gustos personales aparecen numerosas referencias al fútbol. La pasión por Boca Juniors está presente a través de camisetas, pósters y fotografías relacionadas con el club.
Una de las imágenes más llamativas muestra a un joven hincha de Boca abrazado a otro simpatizante de River, una escena que representa una mirada alejada de la tradicional rivalidad futbolística.
El playroom y la oficina de Roberto Moldavsky
El departamento también cuenta con espacios destinados a las actividades que forman parte de la rutina de Moldavsky. El playroom tiene un televisor preparado para disfrutar de películas, series y partidos de fútbol, y se convirtió en uno de los sectores preferidos para recibir invitados.
Otro ambiente importante es la oficina. Allí el humorista trabaja en sus espectáculos, escribe nuevos guiones y desarrolla material para sus monólogos. Se trata de un espacio más privado, pensado para concentrarse y avanzar con sus proyectos. La vivienda, de esta manera, combina descanso y trabajo sin perder la sensación de hogar.
Los premios de Roberto Moldavsky, protagonistas de un rincón especial
Entre los sectores más significativos se encuentra una repisa donde Roberto Moldavsky conserva los reconocimientos obtenidos durante su trayectoria. Allí se destacan premios como el Martín Fierro, la Estrella de Mar y distinciones otorgadas por Argentores.
Entre todos ellos, uno tiene un significado especial: el primer reconocimiento recibido por parte de Argentores. La colección funciona como una síntesis de su carrera y ocupa un lugar visible dentro de la casa.
El departamento de Palermo refleja así una faceta íntima del humorista: un hogar luminoso, práctico y familiar, donde los recuerdos personales, el fútbol, los libros y el trabajo conviven con una decoración moderna pero sin excesos.
