El New York Times, uno de los medios más prestigiosos a nivel mundial, se hizo eco de la vinculación entre el líder de los espías, Gustavo Arribas, y el megaescándalo de corrupción conocido como "Lava Jato". La causa fue cerrada de forma exprés por la Justiciafederal y ahora vuelve a sembrar dudas sobre el titular de la AFI y amigo personal de Macri.

Con la firma de su corresponsal Daniel Politi, el NY Times cuenta la acusación de la Policía de Brasil que apunta al ex representante de jugadores y destaca la cercanía de Arribas con Macri. A su vez, recuerda que el hoy jefe de los espías no tenía ninguna experiencia en la función pública pero igualmente fue nombrado en un alto cargo del Estado nacional.

El diario se hace eco del pago por 850 mil dólares a cuentas de Arribas en el marco de un sistema de transferencias que iban desde distintas empresas fantasma a cuentas offshore que serían solo de pantalla para ocultar los verdaderos beneficiarios y propósitos de los pagos. "No sabemos por qué cobró, lo que sabemos es que las transferencias fueron ilegales", citan así al oficial Milton Fornazari.

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Arribas fue expuesto por el doleiro (cuevero) Leonardo Meirelles como quien recibió dinero que Odebrecht destinaba con fines de coimas para obtener contratos de obra pública en toda América. Según explicó Arribas, esos fondos (en principio se conocieron cinco transferencias por 70 mil dólares) eran por la compra de muebles y un departamento que poseía en Brasil. De forma exprés, el juez Rodolfo Canicoba Corral lo sobreseyó y el fiscal ante la Cámara Federal Germán Moldes desistió de impulsar la investigación. Ahora, la Corte Suprema debe decidir si reabre o no la investigación.

El caso golpea de lleno a Macri por partida doble, ya que afecta a su discurso de búsqueda de mayor transparencia en la gestión pública y toca a un hombre muy cercano, al punto tal que Arribas vive en Buenos Aires en un departamento alquilado que es propiedad del jefe de Estado.