Enfrascado en negar la realidad, el Gobierno afirmó en el proyecto de ley del Presupuesto 2027 que el empleo registrado aumentó en lo que va del año. Lo curioso es que todas las estadísticas oficiales que releva el propio Estado nacional dan cuenta de todo lo contrario: hay menos puestos de trabajo en el sector formal en cualquier tipo de comparación que pueda establecerse.
"En lo que va de 2026 el total del empleo registrado logró un crecimiento acumulado de 0,1%. Lo destacable es que todas las categorías de empleo tuvieron pequeños saldos favorables, menos el régimen del monotributo social que continúa con el proceso de reestructuración y eficientización", señala el texto en la página 25. La afirmación no puede ni siquiera interpretarse.
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Los datos del Gobierno que contradicen al Gobierno
De acuerdo a las cifras oficiales publicadas por dependencias estatales, en el primer seestre se perdieron en total 81.775 puestos registrados, de los cuales 45.967 fueron asalariados privados. En ese lapso, solamente crecieron dos categorías: empleo en casas particulares (1.520) y monotributo (15.840).
Empleo registrado: el peor momento desde 2002
Otro dato que sirve de contraste es que la tasa de entrada al empleo privado formal alcanzó en julio uno de sus niveles más bajos de la serie, quedó en valores similares a los registrados durante la crisis de 2002 y también cercanos a los peores registros de 2018-2019.
Según C-P Consultora, el empleo privado registrado acumuló 13 meses consecutivos de caída hasta junio de 2026, período en el que se perdieron alrededor de 141.000 puestos de trabajo, equivalente a una reducción del 2,3% desde mayo de 2025.
Más de 280.000 empleos perdidos desde 2023
La comparación con períodos anteriores permite dimensionar el deterioro. Desde agosto de 2023, el empleo privado registrado acumula una pérdida superior a 281.000 puestos.
Según el informe, el retroceso incluso supera al registrado durante la crisis laboral de 2018-2019, cuando se destruyeron unos 258.000 empleos entre abril de 2018 y noviembre de 2019.
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En junio, además, el empleo privado registrado volvió a caer: se perdieron 6.300 puestos desestacionalizados. Si se toma como referencia noviembre de 2023, la reducción llega a 240.100 empleos. En el conjunto del empleo registrado, la pérdida alcanza los 175.000 puestos, al excluir a los monotributistas sociales.
Los datos de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) de la Secretaría de Trabajo también habían anticipado un nuevo retroceso del empleo registrado para julio. La tasa de empleo se redujo 0,04% mensual y desde enero de 2025 se registraron caídas en 15 de los últimos 19 meses.
A su vez, tanto la tasa de entrada como la de salida volvieron a disminuir durante julio. La primera alcanzó su nivel más bajo desde junio de 2024, mientras que la segunda llegó a su menor registro desde noviembre de ese mismo año.
Tal vez a los equipos técnicos liderados por el ministro Luis Caputo se les olvidó revisar las cifras que su propio gobierno difunde a la hora de realizar semejante afirmación en el Presupuesto 2027. Y más allá de la contradicción estadística interna, la calle habla por sí sola acerca del empleo.
