Los integrantes del denominado G6 expresaron su apoyo a la aprobación, por parte de la Unión Europea, del acuerdo de asociación estratégica con el Mercosur, al considerarlo un "nuevo avance hacia la conformación de una zona de libre comercio entre ambos bloques".
Desde el sector empresario destacaron que un intercambio de bienes y servicios entre el Mercosur y Europa, basado en "reglas equitativas y competitivas", contribuirá al "crecimiento de las economías involucradas y al bienestar de sus poblaciones", señaló el comunicado. En ese marco, subrayaron que Argentina necesita expandir sus exportaciones, lo que permitiría generar más puestos de trabajo de calidad.
Asimismo, felicitaron a las autoridades de los países participantes por los "progresos alcanzados e instaron a completar las instancias restantes para que el acuerdo pueda implementarse de manera efectiva". El pronunciamiento lleva la firma de ADEBA (Bancos), BCBA (Bolsa de Comercio), CAC (Comercio y Servicios), CAMARCO (Construcción), SRA (Agro) y UIA (Industriales).
Se confirmó el acuerdo Mercosur-Unión Europea
La Unión Europea aprobó este viernes el acuerdo de libre comercio con el Mercosur, luego de un proceso de negociación que se extendió durante 25 años. De acuerdo con información difundida por agencias internacionales, la votación habilita a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a viajar de inmediato a Asunción, Paraguay, para rubricar el entendimiento.
Sin embargo, para que el acuerdo entre plenamente en vigencia, aún deberá ser ratificado por el Parlamento Europeo y por los 27 Estados miembros del bloque. El tratado apunta a la reducción de aranceles y al fortalecimiento de las exportaciones dentro de un mercado conjunto que alcanza a unos 780 millones de consumidores.
Fuentes diplomáticas indicaron que el respaldo se consolidó tras una reunión de embajadores realizada en Bruselas. Alemania y España apoyaron la iniciativa con el objetivo de ampliar sus posibilidades de exportación, mientras que Francia, Irlanda y Polonia votaron en contra.
El gobierno francés argumentó que el acuerdo responde a un contexto pasado y que las condiciones actuales no compensan los riesgos que implicaría para su sector agrícola.
El giro en la postura de Italia fue clave para alcanzar la mayoría necesaria. El Ejecutivo italiano decidió acompañar la propuesta luego de que se incorporaran recursos adicionales para el agro en el presupuesto europeo y se establecieran mecanismos de protección.
Entre esas herramientas se prevé la apertura de investigaciones si las importaciones provenientes de Sudamérica crecen más de un 5% o si los precios caen por debajo del promedio registrado en los últimos tres años.
