El impacto de las tarifas de los servicios públicos en los ingresos de los hogares se convirtió en uno de los factores centrales para explicar la pérdida de poder adquisitivo de las familias trabajadoras. Los gastos destinados a luz, gas, agua y transporte pasaron a demandar una porción cada vez más considerable de los ingresos, según un relevamiento reciente que puso el foco en la evolución tarifaria de los últimos años.
La periodista Débora Plager difundió en LN+ los datos sobre el peso de las tarifas en los bolsillos de los argentinos. Al respecto, señaló que "luz, gas, agua, transporte, las tarifas de los servicios públicos ya representan un 12% de los salarios de los trabajadores argentinos".
Durante la emisión, la conductora remarcó que este salto porcentual se profundizó de manera exponencial en comparación con el período previo. En ese sentido, puntualizó que antes de la asunción presidencial, este conjunto de gastos representaba apenas el 5% de los ingresos, lo que evidencia un incremento muy marcado en el impacto sobre el sector trabajador.
El peso de los aumentos frente a la inflación general
Para dimensionar el fenómeno, el informe del Instituto Argentina Grande analizó el desfasaje entre la evolución de los precios regulados y la suba generalizada de la economía. Sobre este punto, se aclaró que se contempla el Índice de Precios al Consumidor al señalar que "desde diciembre de 2023, la canasta de servicios públicos del AMBA acumuló un incremento de 966%, pero el nivel general de precios subió 241%".
La diferencia entre ambos números —966% contra 241%— grafica con claridad cómo las tarifas corrieron a un ritmo muy superior al del resto de la economía, profundizando el desfasaje entre lo que ganan las familias y lo que deben pagar por servicios esenciales.
El análisis también contempló el comportamiento de los ingresos formalizados a partir de los registros oficiales. Al respecto, la periodista advirtió sobre la situación de los sueldos en el marco de las negociaciones paritarias sectoriales.
Según los datos del SIPA que sigue de cerca el Gobierno, la gran mayoría de los sectores quedó por debajo del índice inflacionario, a excepción de rubros acotados como encargados de edificios y camioneros, mientras que el resto de las actividades muestra una tendencia a la baja en términos reales.
