El ¿inesperado aliado? del Gobierno en su negociación con el FMI

Los bonistas que integran el Argentina Exchange Bondholders Group señalaron que el FMI debe eliminar los sobrecargos que cobra contra la Argentina. Qué hay detrás de esta estrategia.

21 de enero, 2022 | 20.43

Un grupo de acreedores privados de la deuda externa de alta influencia lanzó un inesperado apoyo al Gobierno en medio de las negociaciones con el FMI. Un frente importante de bonistas expresó su disconformidad ante la actitud del organismo en no eliminar la sobretasa de interés que persiste sobre la Argentina, lo cual implicaría el pago de U$S 10.000 millones al cabo de los próximos 10 años.

Los bonistas que integran el Argentina Exchange Bondholders Group -que formó parte de las últimas tres reestructuraciones de deuda privada con nuestro país- señalaron que el FMI debe eliminar los sobrecargos que cobra. En el caso argentino son de 300 puntos básicos y elevan la tasa de interés del préstamo a 4,05% anual. 

De lograr esta meta que milita el Gobierno hace meses en todos los foros internacionales, significaría un ahorro de 1.000 millones de dólares por año o de 10.000 millones a lo largo de un programa de Facilidades Extendidas en 10 años, como propone el ministro de Economía, Martín Guzmán.

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"El FMI es prestamista senior y aun así recibe la tasa más alta entre acreedores de Argentina. ¡Indefendible y contraproducente!", dispararon a través de las redes sociales. De momento, los bonistas extranjeros privados cobran una tasa de interés de 3,07% en promedio por sus títulos, a lo largo de toda la vida útil de los bonos, un guarismo menor al del FMI.

El grupo Exchange Bondholders es representado por Dennis Hranitzky, un abogado con experiencia en conflictos con países soberanos. Supo ser el asesor de Paul Singer, dueño del fondo buitre Elliot Management, quien logró que el gobierno de Mauricio Macri le entregara nuevos bonos en reemplazo de los defaulteados que se negó a canjear en 2005 y 2010.

Por otra parte, Hranitzky fue el ideólogo del embargo a la Fragata Libertad, en 2012, y se rumorea que estuvo al frente de la demanda judicial a la provincia de La Rioja por los atrasos en sus bonos. Cabe recordar que este consorcio fue uno de los más duros durante la negociación de reestructuración que llevó adelante Guzmán en 2020.

En diálogo con El Destape, Leo Anzalone, economista, profesor de la Universidad de Quilmes y director del Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC), explicó: "Un default con el FMI no solo impactaría a la Argentina, sino que también al Fondo. Un desenlace de esa naturaleza para el crédito más grande la historia, que reconocieron fue mal otorgado, generaría un cimbronazo en las finanzas internacionales. Por su parte, los bonistas saben que con la eliminación de la sobretasa se aseguran la liberación de recursos para poder cobrar".

En ese sentido, agregó: "No puede ser que el prestamista de ultima instancia fije una tasa de interés mayor a la que arreglaron los bonistas. El Gobierno viene gestionando la eliminación de la sobretasa y ha tenido buena repercusión internacional. No creo que el FMI esté negado rotundamente a esta posibilidad".

El giro de los bonistas

A principios del año,  Argentina Exchange Bondholders destrozó la política económica del Gobierno, se quejó del precio de los bonos reestructurados y hasta le faltó el respeto a nuestro país al llamarlo "Argenzuela", en referencia al país que gobierna Nicolás Maduro. Para infundir presión, intentaron sembrar dudas sobre los balances del Banco Central, ante una supuesta venta encubierta de oro de las Reservas.

Desde el canje de deuda, la llamada “exit yield”, que empezó en el 11% hoy supera el 20% ante la lógica incertidumbre que representa el prolongamiento de las negociaciones con el FMI. Y a los equipos técnicos del Ministerio de Economía todavía les resta sentar el diálogo con el Club de Paris, otra montaña de compromisos para nuestro país que deberá ser rediscutida.

En concreto, los bonistas se hicieron sentir en la red social Twitter: “A pesar de la cosecha récord, los precios más altos en 10 años y los US$ 4.300 millones de DEG, Argentina termina 2021 con reservas netas de US$ 2.600 millones”. Además, agregaron: “Y parece que el BCRA ha recurrido a prendar el oro”

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