Los precios internacionales del petróleo registraron caídas tras alcanzar en las primeras horas sus niveles más altos en más de un mes. Los operadores del mercado energético ponderan la amenaza de nuevas interrupciones en el suministro debido al recrudecimiento de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, frente a los datos que confirman que el flujo de existencias aún logra ingresar al circuito comercial.
Los futuros del crudo Brent retrocedieron un 0,6% para cotizar a 94,08 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cedía un 0,8% hasta los 89,50 dólares. Previamente en la sesión, ambas variantes de referencia habían registrado sus cotizaciones máximas desde el 24 de julio, alcanzando valores intradiarios de 97,04 y 92,29 dólares, respectivamente.
Analistas de firmas de inversión internacionales advierten que el mercado atraviesa una etapa de extrema volatilidad, con posibilidad de oscilaciones de hasta 5 dólares en cualquier dirección según el curso de los acontecimientos geopolíticos. Un eventual avance hacia un acuerdo diplomático podría provocar un desplome en las cotizaciones, mientras que mayores represalias militares consolidarían el sesgo alcista.
La reactivación de los bombardeos nocturnos elevó la alerta en Washington y Teherán. En ese marco, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán advirtió que la presencia militar estadounidense restringirá aún más el tránsito por el estrecho de Ormuz, arteria por la que históricamente circulaba cerca del 20% del crudo global. La situación de navegabilidad se agravó luego de que medios estatales iraníes confirmaran que dos buques petroleros quedaron inutilizados tras chocar contra minas marítimas en el pasaje comercial.
Con información de Reuters
