El mercado de trabajo continúa mostrando señales muy desfavorable. Según la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), las bajas se mantuvieron durante noviembre, mientras que los datos oficiales confirman que en octubre la contracción del empleo registrado se profundizó y se perdieron más de 30 mil puestos de trabajo.
La pérdida de puestos de trabajo se concentró principalmente en cuatro actividades: industria, comercio, servicios empresariales y construcción. Entre ellas, la industria aparece como el sector más golpeado, con un proceso de destrucción de empleo que no solo persiste, sino que además se acelera.
En términos generales, las estadísticas reflejan una reducción de 33.100 puestos laborales durante ese mes. El retroceso se verificó en todas las categorías, incluido el monotributo, un segmento que hasta el momento había logrado sostenerse.
También se registraron caídas tanto en el empleo asalariado privado como en el público, además del trabajo en casas particulares. El único segmento que mostró una leve mejora fue el de los trabajadores autónomos. Como resultado, la cantidad total de trabajadores que realizan aportes descendió de 12.836.496 en septiembre a 12.803.362 en octubre.
Entre junio y octubre de 2025, el empleo asalariado privado acumuló una pérdida de 71.000 puestos. Solo en octubre, la baja se extendió a 10 de los 14 sectores que releva la estadística oficial en la comparación mensual.
En la comparación interanual, el mercado laboral perdió 91.100 trabajadores. De ese total, el empleo privado registrado se redujo en 58.000 puestos, el sector público en 18.400 y el trabajo en casas particulares en 14.700.
Por otro lado, el número de contribuyentes al régimen de monotributo creció un 2,5%, lo que equivale a 52.200 nuevas inscripciones, mientras que los aportantes al régimen de autónomos se redujeron un 5%, con 19.900 personas menos.
Evolución del empleo durante la gestión de Milei
Durante los dos primeros años del gobierno de Javier Milei, el empleo registrado en el sector privado pasó de 6.385.800 a 6.191.600 puestos, lo que implica una pérdida de 194.200 trabajadores asalariados.
En el ámbito del empleo público, la dotación se redujo de 3.484.300 a 3.412.400 trabajadores, es decir, 71.900 menos. En el caso del empleo en casas particulares, el número de puestos bajó de 464.500 a 435.400, con una caída de 29.100.
En contraste, el monotributo mostró una expansión: pasó de 2.037.800 a 2.150.000 inscriptos, lo que representa un incremento de 112.200 personas. En tanto, el régimen de autónomos registró una leve retracción, al pasar de 385.800 a 380.800 aportantes, una disminución de 5.000.
