Un día después del anuncio de Luis Caputo, los bancos salen a poner paños fríos a la posiblidad de que el financiamiento del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) al mercado inmobiliario genere un boom de nuevos créditos hipotecarios, y, además, de que permita en ellos alguna baja de tasas significativa.
La medida oficial, tal vez la primera sobre la microeconomía que el gobierno de Javier Milei se digna a financiar públicamente, viene a reconocer tácitamente un problema: la desaceleración de los créditos hipotecarios, que llegaron a caer a un tercio durante el segundo trimestre de 2026 respecto a su pico de noviembre de 2025.
Se trata de parte de la crisis en los ingresos, que desde fines del año pasado comenzó a afectar también al consumo de bienes durables por parte de la clase media. Algo que quedó plasmado en la caída del consumo de electrodomésticos y del patentamiento de autos durante los últimos meses.
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El factor no es otro que el atraso salarial generalizado, el mismo que llevó a una morosidad récord con las entidades financieras, que alcanzó en mayo un pico del 7,7% entre empresas y familias.
Lógicamente, este escenario comenzó a volverse un problema para los bancos, los cuales reconocen que empezaron a moderar sus préstamos familiares por la alta irregularidad. Sobre todo porque se suma al estancamiento del mercado de los créditos productivos y a la intención del Gobierno de moderar el rollover de la deuda, que en la licitación de este jueves solo renovó un 95% de los vencimientos.
De este modo, el fondeo del FGS de la Anses puede ayudar a los bancos a movilizar esa liquidez que hoy tienen ociosa. Es por eso que el sector salió a apoyar la medida oficial, una de las que reclamaban desde hace algún tiempo.
"El anuncio del Gobierno contribuye a que los bancos continúen ofreciendo créditos hipotecarios y está en línea con lo que el sector estaba analizando, garantizando además un rendimiento real positivo al FGS. Además, el sistema de subastas elegido nos parece muy bueno por ser transparente y permitirá la competencia entre entidades", destacó Claudio Cesario, presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), que representa a los bancos privados extranjeros con presencia en el país.
En ese sentido, Cesario agregó que "para nosotros era muy importante que se contribuyera el fondeo de estos créditos porque son a muy largo plazo, y este es un buen mecanismo que apunta a bajar el riesgo de descalce de plazos", apuntando a la mayor seguridad que ofrece a las entidades el tener garantizado el plazo fijo del FGS por hasta cinco años.
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La cautela de los bancos tras el anuncio de Caputo
Sin embargo, y más allá de festejar oficialmente, por lo bajo los propios bancos admiten ser cautelosos acerca del impacto real que puede tener el programa anunciado por Caputo.
"Las condiciones que se venían exigiendo hasta ahora para calificar para un crédito van a ser las mismas", señalaron a El Destape fuentes dirigenciales del sector bancario, que prefirieron hablar en off, apuntando a que se trata de una medida pensada para la clase media relativamente acomodada que ya podía acceder a este mercado. Un punto que se comprueba si se tiene en cuenta que para un crédito equivalente a unos 80.000 dólares un hogar tipo debe tener ingresos por unos 3,4 millones de pesos.
Al respecto, las fuentes agregaron que, más allá de alguna variación menor por la competencia entre entidades, básicamente "van a mantenerse las tasas que están ahora". El programa del Ministerio de Economía establece una tasa máxima de UVA más el 7,5%, pero no un nivel mínimo, aunque el piso está condicionado por las tasas UVA más el 2,5% y UVA más el 4,5% de los plazos fijos constituidos por el FGS de Anses (a plazos de 1 y 5 años respectivamente).
Por eso, los bancos buscaron bajar expectativas al aclarar que "la gente no debe confundir el anuncio y pensar que los que ganen un tercio de lo que (hoy) exigen los bancos va a poder acceder" al crédito. En otras palabras, lo que destacan en el sector es que la ayuda del Gobierno permitirá resolver el problema del fondeo para dinamizar el mercado hipotecario tal como está planteado ahora, pero sin expandir su alcance.
De hecho, el propio Caputo precisó que el programa lanzado permitirá otorgar unos aproximadamente 18.000 créditos (todos para primera vivienda). Una cifra que no brinda una solución estructural al problema de la vivienda en Argentina, y que se empequeñece frente a los casi 200.000 créditos que dio el plan PROCREAR solo entre 2012 y 2015.
El panorama evidencia que lo novedoso que el anuncio tiene para la administración mileísta no quita que, en definitiva, sea más simbólico que abarcativo. Precisamente cuando la clase media, parte clave de la base electoral de Milei, más está sufriendo las consecuencias del modelo y los comicios de 2027 ya están casi a la vuelta de la esquina.
