El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció por primera vez de manera explícita que la situación económica continúa lejos de estar resuelta, aunque defendió el rumbo del programa aplicado por el gobierno de Milei y sostuvo que los resultados se verán con mayor claridad en los próximos meses. Durante una exposición ante la Cámara de Agentes de Bolsa, el funcionario afirmó que "no está todo bien", pero aclaró que "nosotros nunca dijimos que esto se solucionaba en dos años", en un intento por justificar la continuidad del ajuste económico y relativizar las críticas por la persistencia de problemas como la caída del consumo, el deterioro del empleo y las dificultades que atraviesan distintos sectores productivos.
Pese al discurso oficial habitual de que "todo marcha de acuerdo al plan", la mayoría de los indicadores muestran que la actividad económica todavía no logra recuperar el nivel previo al fuerte ajuste implementado desde diciembre de 2023. La industria manufacturera, la construcción, el comercio y las pequeñas y medianas empresas continúan exhibiendo dificultades, al tiempo que especialistas advierten sobre el impacto del recorte del gasto público y la pérdida del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones.
"La situación de acá a un año va a ser diferente a la que dicen consultores y economistas", aseguró. A partir de esa proyección, vinculó directamente la evolución de la economía con el futuro político del oficialismo y afirmó: "Cuando analizo todo eso, obviamente va a ganar el Presidente porque la situación no va a ser en nada a la que esperan".
El ministro intentó matizar el reconocimiento de que persisten problemas con una defensa del programa económico. "Estamos reconstruyendo la Argentina. Por un lado, estamos poniendo las cuentas en orden y, por otro, estamos sentando las bases para un cambio sostenido y de largo plazo. Es la única persona imprescindible por los próximos 5 años", sostuvo en referencia a Javier Milei.
Las afirmaciones representan un cambio de tono respecto de los primeros meses de gestión, cuando desde el Gobierno se insistía en que los efectos positivos del ajuste comenzarían a reflejarse rápidamente. Ahora, el propio responsable de la política económica admite que los resultados completos demandarán un plazo mayor y ubica el horizonte de mejora en el año previo a las elecciones presidenciales de 2027.
Durante su exposición, Caputo también intentó explicar por qué, a su entender, una parte importante de la sociedad mantiene dudas respecto del rumbo económico. Según planteó, existe un problema de confianza construido a lo largo de décadas. "Está en el ADN de los argentinos", sostuvo el ministro, quien vinculó ese fenómeno con la historia económica del país. "Violentar tantas veces la propiedad privada" generó "escepticismo", afirmó.
"Si alguien viniera de Marte y mirara solamente los números, diría que la Argentina está entre los cinco mejores países del mundo", señaló. Otro de los ejes centrales del discurso de Caputo fue la defensa del proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, una iniciativa que el Gobierno considera estratégica para consolidar el esquema económico. El ministro calificó la propuesta como "importantísima" y afirmó que constituye "un cambio que le da un mazazo a la inflación y pavimenta el camino hacia la estabilidad del largo plazo. Es refundacional".
El proyecto enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso limita prácticamente por completo la posibilidad de que el Banco Central financie al Tesoro mediante emisión monetaria y redefine el objetivo principal de la entidad, estableciendo que su "misión primaria y fundamental" será preservar el valor de la moneda. Además, incorpora modificaciones destinadas a reforzar la independencia formal de las autoridades monetarias y restringir futuras intervenciones del Gobierno sobre la política monetaria.
