Jueves 27 de Agosto del 2026 Jue 27 Ago
Cotizaciones
Dólar Oficial $1535
Dólar Tarjeta $1995.5
Dólar Blue $1555
Dólar CCL $1602
Euro $1688.03
Riesgo País 507
EN VIVO

Los bancos le piden al BCRA cambios para frenar la mora de las familias

La Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (Abappra) propuso flexibilizar la clasificación de deudores y facilitar refinanciaciones ante el deterioro de los créditos a hogares.

27 de agosto, 2026 | 14.27
Los bancos le piden al BCRA cambios para frenar la mora de las familias

Más allá de que el Gobierno insiste en ocultarlo, la mora de las familias se convirtió en uno de los principales problemas del sistema financiero y los bancos comenzaron a pedirle al Banco Central cambios regulatorios para evitar que el deterioro de los créditos termine en un aumento todavía mayor de los incumplimientos. La Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (Abappra) presentó ante la autoridad monetaria una serie de propuestas para facilitar refinanciaciones, anticipar los problemas de pago y modificar algunos criterios utilizados para clasificar los créditos en situación irregular.

El planteo aparece después de varios meses de aumento de la morosidad y mientras en el Congreso se acumulan iniciativas destinadas a aliviar el endeudamiento de los hogares. El dato más reciente del BCRA muestra que la irregularidad del crédito a las familias se mantuvo en 12,8% durante junio, un nivel que contrasta con el 5,2% registrado un año antes. En el conjunto del sector privado, la mora bajó apenas del 7,7% al 7,6%, interrumpiendo una racha de 19 meses consecutivos de aumentos, un hecho que se explica por el pago del aguinaldo --que se destinó en su mayor parte a pago de deudas, según encuestas--y a un crecimiento en ese mes de la renovación de créditos. Es decir, no creció pero se pateó hacia adelante. 

La diferencia entre ambos indicadores es central para entender el problema. La mejora del número general no significa que las familias hayan recuperado capacidad de pago. Por el contrario, mientras la irregularidad de las empresas se ubicó en 3,5%, la de los hogares más que triplicó ese porcentaje. Dentro de las familias, además, los préstamos personales llegaron a una irregularidad de 16,4% en junio, frente al 15,9% de mayo, mientras que las tarjetas de crédito registraron una baja hasta el 12,6%. 

Es en ese escenario donde Abappra llevó su propuesta al BCRA. "Ante el fuerte incremento de los niveles de irregularidad crediticia de las familias, Abappra presentó al Banco Central de la República Argentina una serie de propuestas orientadas a facilitar soluciones tempranas y sostenibles para las personas que atraviesan dificultades transitorias de pago, procurando al mismo tiempo preservar el acceso al crédito y la estabilidad del sistema financiero", señaló la asociación.

La organización, que reúne a bancos públicos y privados entre los que se encuentran Banco Provincia y Banco Ciudad, plantea que el problema debe ser abordado antes de que un atraso temporal se transforme en una situación de incumplimiento más difícil de revertir. La propuesta incluye mecanismos regulatorios para flexibilizar la clasificación de los deudores y el tratamiento contable de los saldos en mora, con el objetivo de que las entidades tengan mayor margen para ofrecer refinanciaciones. "Estos mecanismos ya han sido empleados por la autoridad monetaria en otros contextos de estrés sistémico y que resultaron virtuosos", sostuvo Abappra al fundamentar el pedido.

El informe del BCRA correspondiente a junio permite poner en contexto la iniciativa de los bancos. El sistema financiero cerró el primer semestre con niveles elevados de solvencia y cobertura, mientras que el crédito al sector privado en pesos aumentó 1,7% real durante junio. Sin embargo, el crecimiento del financiamiento no tuvo el mismo comportamiento en todos los segmentos: el mayor dinamismo estuvo concentrado en las líneas comerciales, mientras que las familias continuaron enfrentando dificultades para sostener el pago de sus obligaciones. 

La propia autoridad monetaria explicó que la reducción del ratio general de irregularidad respondió a una desaceleración en el crecimiento real de la cartera irregular y a un aumento real del crédito total. También señaló que parte de la caída estuvo vinculada con el envío a irrecuperables fuera de balance de deudores que hasta mayo se encontraban en situación irregular. Es decir, una disminución del indicador no necesariamente implica que todos esos créditos hayan sido cancelados por sus titulares. De esta manera, la estadística bancaria registra una mejora marginal, pero los hogares continúan presentando un nivel de incumplimiento muy superior al de las empresas y los préstamos personales siguen deteriorándose.

De acuerdo con el informe del BCRA, la irregularidad de los préstamos personales pasó de 15,9% en mayo a 16,4% en junio. En las tarjetas, en cambio, cayó del 13,1% al 12,6%. El comportamiento dispar muestra que la dificultad para pagar no se distribuye de manera uniforme entre las distintas modalidades de crédito. En abril, la mora de las familias había llegado al 12,1%, frente al 3,7% registrado un año antes. En ese momento, los préstamos personales tenían una irregularidad de 14,9% y las tarjetas de crédito de 12,5%. 

La evolución muestra, entonces, que el deterioro de la capacidad de pago de los hogares viene atravesando buena parte de 2026. La propuesta de Abappra no surge de una variación aislada de un mes, sino de una acumulación de atrasos que comienza a generar presión sobre las entidades financieras y sobre los propios deudores. Uno de los ejes del planteo consiste en permitir que los bancos puedan flexibilizar la clasificación de los deudores cuando existan indicios de que el problema de pago es transitorio. La intención es ampliar el margen para renegociar las condiciones de una deuda sin que la entidad deba asumir inmediatamente todas las consecuencias regulatorias y contables asociadas a la mora.

La propuesta de los bancos

El objetivo declarado es que una familia que tuvo dificultades para pagar una cuota pueda acceder a una refinanciación antes de que el crédito pase a una instancia de mayor deterioro. En términos financieros, la estrategia busca reducir el costo de recuperar una deuda que todavía puede ser regularizada y evitar que un atraso puntual termine convirtiéndose en un incumplimiento prolongado.

La segunda línea de la propuesta apunta a establecer criterios homogéneos entre los distintos proveedores de crédito para evaluar la capacidad de pago de los clientes, compartir información y mejorar los mecanismos de transparencia. El propio BCRA informó que los proveedores no financieros de crédito tenían alrededor de 12,1 millones de personas financiadas en febrero de 2026 y que la irregularidad de su cartera había llegado al 26,9%, con un nivel de 34,1% en los préstamos personales. (

Ese universo es importante porque parte de los hogares tiene simultáneamente deudas con bancos y con proveedores no bancarios. El BCRA registró, para febrero, 6,9 millones de personas físicas con financiamiento de entidades financieras que también tenían algún vínculo crediticio con proveedores no financieros, con un saldo de deuda bancaria de $36,8 billones. La irregularidad de ese grupo alcanzaba entonces el 16,1%. 

Por eso, la discusión sobre criterios comunes no es solamente una cuestión técnica. También involucra cómo se construye el historial de un deudor que puede tener varias obligaciones al mismo tiempo y cómo se detecta antes de tiempo que una persona comenzó a tener problemas para cumplir con sus pagos. La evolución de la mora coincide con una contracción del crédito destinado al consumo. En junio, los préstamos para consumo cayeron 0,8% real respecto de mayo, mientras que el financiamiento mediante tarjetas de crédito retrocedió 4,2% interanual y los préstamos personales bajaron 1,1% en la comparación con junio de 2025.

Las más vistas