El anticipo de las cifras de actividad económica de diciembre de 2025 confirmó un cierre de año sin una recuperación extendida, con más meses negativos que positivos. Según el Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Argentina (ICA-ARG), que realizan los centros de estudio de las Bolsas de Rosario y Santa Fe, la economía registró en el último mes del año una variación mensual de 0,01%, lo que interrumpió una seguidilla de registros negativos, aunque con una contracción interanual de -0,8% frente a diciembre de 2024. El promedio anual del indicador, en cambio, se ubicó 4%, por encima del promedio del año anterior”, una cifra que resume la tensión central del balance.
El propio ICA-ARG señala que “la tasa de cambio mensual del último mes interrumpe una seguidilla de variaciones negativas que configuran un pico provisorio en febrero 2025”. Sin embargo, el informe aclara que el resultado positivo se explica de manera acotada: “El dato levemente positivo de diciembre se apuntala particularmente en el desempeño del sector agrícola, que compensa la caída de importaciones, patentamientos de vehículos, recaudación y empleo”.
Ese rasgo vuelve a emerger al observar la composición del índice. De los diez indicadores que integran el ICA-ARG, solo cuatro presentaron variaciones mensuales positivas en diciembre y apenas tres mostraron mejoras en la comparación interanual. La difusión limitada del crecimiento refuerza una lectura que ya había aparecido a lo largo del año: la actividad no logra consolidar una dinámica expansiva generalizada y depende de desempeños sectoriales específicos.
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El principal sostén volvió a ser el agro. El avance mensual de labores agrícolas registró en diciembre un incremento del 3,3%, el tercero consecutivo. Según el ICA-ARG, “el fuerte avance en las labores de una cosecha fina récord apuntaló al sector agrícola”, junto con un progreso en la implantación de cultivos de la cosecha gruesa, en particular soja y maíz. Como resultado, el indicador agrícola se ubicó 16% por encima del nivel de diciembre 2024” y alcanzó “un máximo histórico”. Ese comportamiento explica buena parte del crecimiento promedio anual y también la mejora marginal del cierre de 2025.
Situación sectorial
Fuera del agro, el panorama es más fragmentado. La producción industrial mostró en diciembre un repunte estimado del 1% mensual, lo que permitió cortar “nueve meses consecutivos de caídas”. Aun así, la comparación interanual continúa en terreno negativo, con una baja del 4,5%, y el propio informe advierte sobre “una marcada heterogeneidad al interior de las diferentes ramas”. La mejora de un mes no revierte un año signado por la contracción fabril.
La construcción presentó una recuperación leve, con una variación mensual del 0,1% en diciembre, que permitió sostener una suba del 1,3% interanual. El ICA-ARG señala que las expectativas del sector se apoyan en la evolución de las autorizaciones de obra y en la posibilidad de una mayor dinamización del crédito, aunque esos factores todavía no se traducen en un crecimiento sostenido de la actividad.
En contraste, las importaciones totales de bienes registraron su tercera caída mensual consecutiva, con una merma del 1,2% en diciembre y una contracción interanual del 1,3%. Las exportaciones, en cambio, tuvieron “un 2025 particularmente bueno”, lo que permitió que la balanza comercial duplicara su volumen mensual entre junio y diciembre. Ese desempeño externo, asociado en gran medida al agro y la energía, vuelve a marcar una asimetría con el mercado interno.
El consumo siguió siendo uno de los principales puntos débiles. Las ventas minoristas encadenaron “nueve meses consecutivos en baja”, con una caída mensual estimada del 0,1” en diciembre y una contracción del 6% interanual. El retroceso del consumo aparece alineado con la evolución del empleo y de los ingresos. El número de asalariados privados registrados mostró una merma mensual del 0,16% y una caída del 1,5% frente a diciembre de 2024.
La remuneración bruta total de los empleados privados registrados tampoco mostró señales de recuperación. En diciembre evidenció una variación negativa del -1% y cerró el año con una caída interanual estimada del 1,9. La tasa de entrada al mercado laboral, en cambio, registró un incremento del 1,8% mensual y del 8,7% en los últimos doce meses, lo que sugiere una mayor presión de oferta de trabajo en un contexto de empleo que no crece al mismo ritmo.
La recaudación total del gobierno nacional volvió a caer en diciembre, con una contracción mensual del 0,6% y una baja interanual real del -6,9%, explicada principalmente por el desempeño del IVA y los impuestos al comercio exterior.
En los últimos meses, el INDEC quedó en el centro de la discusión tras la reestimación del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), que permitió evitar que la economía ingresara en recesión técnica. La corrección de varios meses de la serie desestacionalizada generó críticas desde la oposición y entre economistas, que señalaron la oportunidad y el sentido de los cambios. El propio informe ICA-ARG reconoce que “los nuevos datos disponibles provocaron una corrección negativa de las estimaciones realizadas los meses previos”, aunque diciembre exhiba una variación positiva.
