La definición de la semifinal de la Copa Sudamericana entre Boca Juniors y Vasco da Gama mantiene sus dudas conrespecto a dónde se jugará el segundo partido de la serie. La Justicia de Río de Janeiro falló inicialmente a favor del club brasileño para que pueda jugar como local en el Maracaná, pero existe otro recurso de amparo que puede modificar una vez más el panorama y la Conmebol adivrtió que puede llevar el partido a otro lado.
El martes hubo una medida cautelar dictada el sábado pasado que ponía en riesgo la realización del encuentro en el mítico estadio carioca. La noticia hizo que Vasco da Gama vendiera más de 45.000 tickets vendidos en pocas horas. Pero a pocas horas del primer partido de la serie, el consorcio que administra el Maracaná presentó una apelación ante el Superior Tribunal de Justicia de Brasil.
La apelación fue promovida por los clubes Flamengo y Fluminense, que expresaron su preocupación por la posible superposición del partido de fútbol con el encuentro de básquet entre Flamengo y Botafogo, programado para el mismo día en el Maracanazinho, un estadio próximo al Maracaná. El caso ahora está en manos del ministro Luis Felipe Salomão, presidente del tribunal, quien deberá resolver si el Maracaná puede ser utilizado para la revancha. Mientras tanto, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) advirtió que, en caso de que una nueva decisión judicial impida el uso del estadio, el partido podría ser trasladado a Paraguay, lo que generaría un cambio significativo en la logística del encuentro.
Desde Vasco da Gama, sostuvieron que el partido de semifinales de la Copa Sudamericana debe tener prioridad sobre el evento de básquet y recordaron que el contrato de concesión del Maracaná establece que los partidos oficiales de fútbol tienen precedencia sobre otros eventos. Además, contaron con el respaldo del Ministerio Público y las recomendaciones de los organismos de seguridad para avalar la realización del encuentro en el estadio.
