Quién es Marito, el utilero de la Selección Argentina desde 1997: la historia

Mario "Marito" De Stéfano llegó a la Selección argentina en 1997 y es una de las personas más queridas por varias generaciones de futbolistas. Su relación con Diego Maradona, Lionel Messi y Lionel Scaloni, los códigos del vestuario y la historia del hombre que nunca quiso dejar la Albiceleste.

02 de julio, 2026 | 13.47

Hay figuras que levantan copas y otras que ayudan a construirlas desde el anonimato. Mario "Marito" De Stéfano pertenece a ese segundo grupo. Desde hace casi tres décadas es el utilero de la Selección argentina y uno de los hombres de mayor confianza dentro del predio de la AFA, donde convivió con entrenadores, campeones del mundo y algunos de los mejores futbolistas de la historia.

Si bien rara vez aparece en el centro de la escena, su historia volvió a despertar interés luego de distintas entrevistas en las que abrió las puertas de un universo pocas veces contado: el detrás de escena del vestuario de la Albiceleste. Allí habló de su amistad con Diego Maradona, su vínculo casi paternal con Lionel Messi y los códigos que mantiene intactos desde que llegó a la Selección en 1997.

Quién es Marito, el utilero de la Selección argentina

Mario De Stéfano entró a la Asociación del Fútbol Argentino en 1997, cuando fue convocado para trabajar con la Selección Sub 20 dirigida por José Pékerman. La oportunidad llegó de manera inesperada luego del fallecimiento del utilero de las juveniles. En un principio rechazó el ofrecimiento porque nunca había desempeñado ese trabajo, pero finalmente aceptó y encontró el lugar donde construiría toda su carrera.

Desde entonces acompañó a varias generaciones de futbolistas que luego marcarían una época, entre ellos Lionel Scaloni, Pablo Aimar, Walter Samuel y Esteban Cambiasso.

Una de las enseñanzas que más lo marcó fue la que recibió del propio Pékerman: "Hay cosas que los jugadores les van a contar a ustedes que no las saben ni los padres". Esa frase terminó convirtiéndose en una regla de vida.

La confianza que construyó con los futbolistas fue tan sólida que en 2012, según reveló, rechazó una importante suma de dinero para contar intimidades del vestuario argentino. Para él, preservar los códigos siempre estuvo por encima de cualquier beneficio económico.

No es casual que defina su trabajo con una frase que se volvió célebre: "El utilero es como el cura, los jugadores vienen al confesionario".

La amistad con Maradona, el vínculo con Messi y el cariño de Scaloni

A lo largo de casi treinta años, "Marito" compartió el día a día con algunas de las mayores figuras del fútbol argentino.

Sobre Maradona aseguró que fue "un hermano". Contó que la primera vez que lo vio quedó completamente paralizado por la emoción, aunque descubrió que el ídolo era exactamente igual fuera de las cámaras: espontáneo, bromista y cercano con todo el personal.

Con Messi construyó una relación distinta, mucho más paternal. Lo conoció cuando el rosarino tenía apenas 16 años y desde entonces siguió de cerca toda su evolución. "Diego es mi hermano y Leo es mi hijo", resumió alguna vez para describir el lugar que ambos ocupan en su vida.

Marito Di Stéfano.

También recuerda que Messi siempre fue un joven reservado, solidario y dispuesto a ayudar a quienes lo rodean. Incluso defendió al capitán durante los momentos más difíciles, como cuando decidió alejarse momentáneamente de la Selección después de la final de la Copa América Centenario.

Con Scaloni también mantiene una amistad que comenzó mucho antes de que el santafesino se convirtiera en entrenador. El propio DT lo definió públicamente como "un tipo entrañable", mientras que "Marito" suele destacar la capacidad del cuerpo técnico para construir un grupo unido, algo que compara con el ciclo de Alejandro Sabella.

Qatar 2022, el beso viral y una vida dedicada a la Albiceleste

Uno de los momentos más emotivos de su historia llegó con la conquista del Mundial de Qatar 2022.

Pese a haber acompañado al plantel durante toda la competencia, confesó que tardó más de un año en comprender realmente que Argentina se había consagrado campeona del mundo. Entre los recuerdos más fuertes aparecen el clima del vestuario tras la derrota frente a Arabia Saudita, la previa de la final y el multitudinario recibimiento que tuvo la delegación en Buenos Aires.

Su figura también se volvió viral durante la Copa América 2024, cuando un beso accidental a Scaloni en medio de un festejo recorrió las redes sociales y es uno de los memes más compartidos del torneo.

Sin embargo, lejos de buscar protagonismo, De Stéfano mantiene el mismo perfil de siempre. No utiliza redes sociales, WhatsApp ni correo electrónico y tampoco tiene intención de publicar un libro con las innumerables historias que acumuló durante casi tres décadas. Para él, la confianza de los jugadores es un patrimonio que no se negocia.

"Me desvivo por esto. Amo la Selección. No me quiero jubilar. Hasta que me dé el cuerpo voy a seguir", aseguró en una entrevista con DSports Radio, donde incluso reconoció que postergó una operación de hernia de disco para no alejarse de la utilería.