Al igual que en Malasia, Max Verstappen volvió a brillar este fin de semana en el GP de Singapur, aunque lo hizo de una manera mucho más imponente que en la fecha pasada de la Fórmula 1. El as de Red Bull fue el mejor en la pista tanto en las clasificaciones como en las carreras, ganador de la sprint y de la cita principal, aunque debió sortear un par de dificultades que pudieron truncar su resultado: la falta de potencia y la falla de la radio.
El sábado, el piloto neerlandés no tuvo una muy buena largada en la sprint y fue superado por George Russell, que se puso primero y luego se accidentó en la segunda vuelta, lo que le devolvió el liderato a Max. Ahora bien, tras la pole del sábado, una de las mayores preocupaciones era que se repita algo similar con las gomas de piso seco, un problema que tuvo Red Bull en gran parte de la primera mitad del año.
Si bien Ferrari tuvo una buena largada con Charles Leclerc, lo cierto es que el tetracampeón del mundo se impuso en la primera curva para mantener la posición privilegiada e imponer su ritmo de carrera. Ahora bien, hacia la otra mitad de la jornada del domingo vino el segundo problema para Verstappen, cuya radio no era audible ni para la transmisión ni para el equipo, que tuvo que idear un plan para comunicarse.
Tal es así que Gianpiero Lambiase le indicó los peligros que se corrían en caso de ingresar a boxes ante una eventual interrupción de la carrera y le pidió que responda con una acción, apretando el botón de la radio para indicar una respuesta o no hacerlo para la otra. Con ese ajuste comunicativo, Max logró mantener un diálogo útil con su ingeniero, un tema sobre el que se atrevió a bromear después de la carrera.
“Sí, quizá él estaba contento de que no funcionara. Realmente no podía decir nada. En cierto momento intentó preguntarme algunas cosas usando códigos por radio, y creo que entendió bien lo que quería decir o lo que no estaba haciendo”, afirmó. Cabe mencionar que Verstappen consiguió su primer triunfo en el GP de Singapur y que, para festejarlo, Red Bull envió a Lambiase al podio como representante del equipo antes de su partida a fin de año.
Verstappen sigue con chances de ser campeón
Aunque la distancia con Andrea Kimi Antonelli es de 119 puntos, lo cierto es que Max todavía tiene chances matemáticas de conseguir el título cuando quedan seis fechas que, sin carrera sprint, equivalen a 150 puntos. Claro que para lograrlo deberá ganar todas las carreras restantes y esperar un declive del italiano, que está muy sólido en la cima de la tabla a tal punto de que podría consagrarse en Austin.
