La muerte de Rubén Rada, ocurrida este miércoles, dejó una profunda tristeza en Uruguay y también en quienes disfrutaron de su música y alegría en Argentina. Pero detrás del artista había otra pasión que lo acompañó durante toda su vida: el fútbol. Hincha de Peñarol, aunque alguna vez simpatizó por Nacional, soñó con ser jugador profesional, vivió de cerca el Maracanazo y hasta llevó su amor por la pelota a sus canciones.
Rubén Rada y una pasión que nació con una pelota
El fútbol apareció desde muy temprano en la vida de Rada. Su vínculo con el deporte comenzó incluso antes de convertirse en reconocido hincha de Peñarol. Durante su infancia, su padrino Omar, simpatizante de Nacional, lo llevó a la cancha y consiguió que el pequeño Rubén se identificara con el "Bolso". Sin embargo, una situación familiar terminó cambiando aquella elección.
“Mis hermanos enloquecieron y se fueron a jugar a la calle, pero yo dudaba. Entonces empecé a ver los colores negro y amarillo cada vez más fuertes y me pregunté: ‘¿Qué hago?’. Y, al final, dije: ‘Ma sí’”, recordó en diálogo con La Nación en 2018.
Pero su pasión no se limitó a un solo equipo. Durante más de 20 años vivió cerca del Estadio Centenario y aprovechó esa cercanía para asistir a partidos de diferentes clubes. Nacional, Defensor, Rampla y Cerro fueron algunos de los equipos que vio en vivo. Para Rada, la experiencia de ir a una cancha tenía un valor especial, incluso en tiempos difíciles. “Como había un hambre tremenda, con tal de comer un chorizo en cualquier estadio era feliz”, expresó.
El sueño de jugar en Primera que quedó pendiente
Antes de convertirse en una figura reconocida de la música uruguaya, Rada imaginó otra carrera: quería ser futbolista. Llegó a jugar y, según contó, se desempeñaba como half. Sin embargo, nunca llegó a desarrollar una carrera profesional. Una enfermedad que había sufrido durante su infancia terminó condicionando ese sueño. “A los 4 años fui tuberculoso. Estuve internado dos años en un hospital a 20 kilómetros de Montevideo. No sé cómo sobreviví, pero cuando empecé a dedicarme al fútbol a los 15, fui a un club y, cuando hice la ficha médica, salió la mancha en el pulmón, entonces abandoné”, contó el "Negro" a La Nación.
Los médicos detectaron una mancha en su pulmón y Rada decidió abandonar el intento de convertirse en jugador. “Era tan malo que me decían: ‘Dejá, dejá el fútbol’”, contó con el humor que lo caracterizaba. El fútbol profesional quedó así como una cuenta pendiente. Pero la vida le ofreció otro camino.
La música apareció como una segunda oportunidad y terminó transformándose en el gran destino de su carrera. “Yo quería ser futbolista, pero me agarró la música, me salvó la vida y no me soltó nunca más”, explicó.
El recuerdo imborrable del Maracanazo
Entre todos los recuerdos futboleros de Rada, hubo uno que quedó especialmente marcado: el Maracanazo de 1950. Tenía apenas seis años cuando Uruguay derrotó a Brasil en la final del Mundial disputada en el estadio Maracaná. "Teníamos una radio gigante, pero no se escuchaba un carajo. Recién nos dimos cuenta del gol por el griterío enorme en la calle", comentó
Al día siguiente llegó otro momento inolvidable. Una multitud salió a recibir a los campeones uruguayos cuando regresaron al país. El vehículo que trasladaba al plantel pasó cerca de su casa.
El pequeño Rubén, que estaba cerca de cumplir siete años, mostró su documento de identidad para llamar la atención de los jugadores. Y recibió una recompensa inesperada. "Me regalaron tantas monedas que con eso comimos una semana entera con aceite", rememoró. Aquel episodio convirtió al Maracanazo en mucho más que una hazaña deportiva para Rada: fue uno de los recuerdos más importantes de su infancia.cLa relación entre Rada y el fútbol no terminó en las tribunas ni en aquellos recuerdos de su infancia. El artista utilizó también la música para homenajear a futbolistas que admiraba. Entre ellos estuvieron Víctor Joya y Alberto Spencer, dos figuras vinculadas a la historia grande del fútbol uruguayo y al recuerdo del Mundial de 1950.
“Siempre le compuse canciones a la gente que quiero”, explicó Rada al referirse a aquella composición. La idea surgió luego de conocer las muertes de Spencer y Joya. De esa manera, sus dos grandes pasiones terminaron cruzándose: la música se convirtió en una herramienta para expresar su cariño por personajes que formaban parte de su universo futbolero.
La música como segunda oportunidad
Con los años, Rada construyó una carrera enorme en la música, el carnaval, la radio y la televisión. Sin embargo, nunca olvidó aquel sueño que había quedado en el camino. En 2022, en una entrevista con Tiempo Argentino, explicó que siempre había tenido una personalidad inquieta y que disfrutaba probar diferentes actividades. “Me animo a todo, sí me divierte, no tengo problemas”, sostuvo.
Pero cuando miraba hacia atrás y pensaba en el fútbol, encontraba una conclusión clara. No pudo jugar en Primera, pero encontró en la música un nuevo camino. “Cantar era una segunda oportunidad que me daba la vida”, definió.
Así quedó su historia con la pelota: el "Negro" Rada no pudo cumplir el sueño de ser futbolista, pero nunca dejó de vivir el fútbol. Lo hizo desde las tribunas, como hincha de Peñarol, como testigo del Maracanazo y como músico que transformó algunas de sus historias y afectos futboleros en canciones.
