Fue campeón del mundo, hizo historia y terminó en Gran Hermano por problemas: "El dinero"

Un histórico jugador de fútbol, que fue campeón del mundo, participa en Gran Hermano por problemas económicos y sorprendió al revelar su historia.

15 de enero, 2026 | 17.40

El fútbol está lleno de historias de gloria, pero pocas tan impactantes como la de Edilson da Silva Ferreira, más conocido como Edilson Capetinha. Campeón del mundo con Brasil en el Mundial 2002, referente en clubes poderosos y figura de una generación dorada, hoy su nombre vuelve a ser noticia por un giro inesperado: su participación en Gran Hermano, impulsada por una delicada situación económica.

La imagen de Edilson celebrando con la camiseta de Brasil en Corea-Japón 2002 forma parte de la memoria colectiva del fútbol. Integrante del plantel dirigido por Luiz Felipe Scolari, el delantero fue parte de una selección inolvidable que conquistó el quinto título mundial y marcó una época.

Más de dos décadas después, esa postal contrasta con una realidad mucho más cruda. A los 55 años, Edilson Capetinha sorprendió al sumarse como participante de Big Brother Brasil 26, dentro del grupo de celebridades denominado Camarote. Su ingreso al reality no solo generó impacto mediático, sino que expuso una verdad poco habitual en figuras de su talla.

Edilson en el Mundial 2022, en el que jugó algunos partidos y fue campeón.

“Estoy acá por el dinero”: una confesión sin filtros

Lejos de esquivar el tema, el propio Edilson explicó que los motivos que lo llevaron a aceptar la propuesta de la cadena Globo fueron puramente económicos. “Gané dinero, tomé decisiones buenas y malas. Hoy estoy acá por el premio, porque necesito el dinero”, confesó frente a las cámaras, en una charla que rápidamente se viralizó.

La sinceridad del exfutbolista, de 55 años, rompió con el discurso habitual de celebridades que suelen justificar su presencia en realities como una “experiencia personal”. En su caso, la necesidad económica fue el motor principal, y su franqueza despertó tanto empatía como sorpresa entre los espectadores.

Una carrera llena de títulos y goles

Desde lo deportivo, la trayectoria de Edilson da Silva Ferreira fue notable. A lo largo de su carrera disputó 711 partidos oficiales y convirtió 305 goles, defendiendo camisetas de enorme peso en el fútbol brasileño y sudamericano.

Fue campeón brasileño con Palmeiras en 1993 y con Corinthians en 1998 y 1999, además de conquistar múltiples campeonatos estaduales. En el plano internacional, tuvo un rol destacado en el Mundial de Clubes 2000, donde Corinthians se consagró campeón. También pasó por clubes como Flamengo, Vasco da Gama, Benfica, el Kashiwa Reysol de Japón y el Al Ain de Emiratos Árabes Unidos.

Su apodo, Capetinha (diablillo), reflejaba un estilo provocador, desafiante y carismático, que lo convirtió en un jugador tan talentoso como polémico.

El costado oscuro: conflictos judiciales y problemas financieros

Edilson en la actualidad, participando del Gran Hermano de Brasil.

Sin embargo, fuera de las canchas, la vida de Edilson estuvo marcada por dificultades. Según informaron medios brasileños, el exdelantero enfrentó problemas judiciales vinculados al incumplimiento en el pago de la manutención de sus hijos, situación que derivó en varias detenciones a lo largo de los años.

También fue mencionado en una investigación de la Policía Federal por un presunto fraude en la lotería deportiva. Si bien él aseguró haber sido absuelto y aclaró que solo apareció en la causa por contactos telefónicos, el episodio impactó negativamente en su imagen pública. Estas situaciones, sumadas a malas decisiones financieras, terminaron erosionando el patrimonio que supo construir durante sus años de gloria.

En este contexto, la participación en Gran Hermano Brasil aparece como una oportunidad económica clave. El reality, que cuenta con un premio cercano al millón de dólares, se transformó para Edilson en una chance concreta de recomponer su situación financiera.