En su carta de despedida de la Selección Argentina, Lionel Messi confirmó que se va de la albiceleste porque "está vacío" y de esta forma utilizó una frase que se suele usar en el fútbol mundial. De hecho, la declaración fue muy parecida a la de Juan Román Riquelme, actual presidente de Boca Juniors y exfutbolista del "Xeneize". "Leo" y el "Torero" fueron compañeros en el Seleccionado nacional también.
El 4 de julio de 2012, tras caer en la final de la Copa Libertadores ante Corinthians en San Pablo, Riquelme sacudió al fútbol sudamericano al anunciar su salida de Boca. Con un tono sereno y la voz quebrada, el exenganche fundamentó su decisión con una frase que quedó marcada a fuego: "No tengo más nada para darle al club, me siento vacío. Yo no puedo jugar a la mitad; si juego en este club, lo hago al cien por cien". Ahora, Leo publicó en Instagram: "Me vacié".
Aquel anuncio expuso el nivel de exigencia interna que demanda defender una camiseta con la que se ha conseguido absolutamente todo. Para Román, la vaciedad no representaba un desinterés, sino el síntoma de haber entregado hasta la última gota de energía física y mental en la alta competencia.
El paralelo con las palabras de Messi refleja una dinámica similar en el cierre de un ciclo deportivo. Tras haber conquistado la Copa del Mundo y alcanzar el techo máximo de rendimiento con la camiseta de la Selección Argentina, el capitán apela a la misma premisa: cuando un futbolista que compite al máximo nivel siente que ha dado todo lo que tenía dentro, sostener el compromiso a medias deja de ser una opción.
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El anuncio oficial de Messi sobre su retiro de la Selección Argentina: "Me vacié"
Después de este tiempo que pasó desde la final, pensándolo mucho, quiero comunicarles a todos que me retiro de la Selección…
Fue una decisión que dolió y duele en el alma pero entiendo que es el momento. Les juro que siempre dejé todo, no solo los últimos años que se ganó todo antes también y siempre peleé y me dejé todo por esta camiseta, por darles alegrías y hacer que se sientan orgullosos de ser argentinos a través del fútbol.
Queda poco y se van cerrando etapas y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar.
Gracias por todo el cariño de estos 20 años. Voy a extrañar mucho escucharlos desde adentro. Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera (en las buenas y en las malas, mucho más).
Gracias a mi familia por estar siempre, por acompañarme en este viaje tan hermoso pero difícil. Gracias a cada uno de entrenadores, compañeros y dirigentes que me tocó compartir. Me llevo recuerdos y momentos inolvidables vividos.
Me voy con la tranquilidad y el orgullo de haberles regalado, juntos con mis compañeros, momentos soñados. Fue una locura haberlo vivido con ustedes. ¡Los quiero!
Gracias Dios por hacerme argentino.
¡Vamos Argentina!
*Estas palabras las escribí el 21 de julio, dos días después de la final. Hoy después de lo de mi papá, estoy más convencido que antes.
