Una de las mayores promesas del fútbol ecuatoriano, como Kendry Páez, se encuentra viviendo un duro momento deportivo y deberá trabajar de gran manera para cambiarlo. Después de haber sido marginado de River Plate por mal rendimiento deportivo y ciertas cuestiones que van por fuera del campo de juego, el volante se encuentra sin club y con un presente deportivo en Inglaterra que genera bastante asombro.
Hay que recordar que fue marginado del plantel para no formar parte de la pretemporada que se llevó a cabo en España. Esto provocó que el Chelsea decidiera repescarlo de manera automática para encontrarle un club donde pueda mostrarse y ganar los minutos que se le complicaron conseguir en el fútbol argentino.
"Hoy termina una etapa importante para mí. Me llevo muchas experiencias, aprendizajes y momentos que van a servir para todo lo que viene en mi carrera. Gracias al club, a mis compañeros, al cuerpo técnico y a todas las personas que estuvieron conmigo en el día a día. Y especialmente gracias a la hinchada de River por el cariño que me demostraron desde que llegué. Siempre lo voy a valorar", expresó en un comunicado que subió a su cuenta de Instagram.
Tras aquella despedida, Páez sonó para ser refuerzo del Trabzonspor de Turquía, como también del Mechelen de Bélgica. Dos ligas de bajo calibre y clubes que no se encuentran en los primeros planos deportivos. Lo que muestra cierta dificultad del Chelsea para volver a colocarlo en un club tan importante como es la jerarquía de River.
El paso de los días expone que el volante no logró arreglar la incorporación a ningún equipo y, con los mercados de pases cerrados, es bastante complicado que algún club lo pretenda en este momento. Es por ello que el conjunto de Londres tomó la decisión de quedarse con el jugador al menos hasta el mercado de pases de diciembre y que, en el mientras tanto, sume minutos en la división de Reserva, donde tendrá que pelear bastante para ganarse un lugar dentro de la formación titular.
De momento, la carrera de Páez expone que tuvo un debut más que importante en Independiente del Valle de Ecuador, tras lo cual el Chelsea decidió comprarlo por 10 millones de euros y sumarlo a sus divisiones inferiores. Al destacarse, le dieron minutos en el Racing de Estrasburgo, pero jugó poco.
Los medios franceses lo acusaron de falta de cierto profesionalismo y esto provocó que fuera eyectado, al punto de que a River le pareció una buena oportunidad de mercado. La ilusión de corregir ciertas actitudes estuvo, pero no sucedió y, dentro del campo, no mostró grandes intervenciones para generar un pedido de retención más allá del acuerdo de 18 meses.
