Copa América 2021: el capricho de Bolsonaro que despertó la rebelión en el fútbol

El presidente de Brasil quiere la Copa América y se cruzó con un rival inesperado. Los futbolistas se plantaron y, en medio de una campaña mediática, desde el oficialismo elevaron, una vez más, el fantasma del "comunismo" dentro del fútbol brasileño.

06 de junio, 2021 | 00.05

La Copa América nómade parece haber encontrado su lugar en Brasil. Con colapso sanitario, con más de 400 mil muertes y en medio de una crisis política. Jair Bolsonaro aceptó el llamado por descarte de la Conmebol y militó la Copa hacia su Gobierno y con sus propios aliados. Pero encontró un freno inesperado en los futbolistas.

La decisión de Alberto Fernández de rechazar la Copa América se basó en la situación sanitaria. La tentación de tener un torneo de fútbol era grande, pero primó la preservación de la salud o, al menos, la del mensaje de cuidado. No hubo esquirlas más allá de algún intento de la oposición por capitalizar la baja. Con 500 muertes diarias y una ocupación de camas por encima del 80% en casi todas las ciudades que eran sedes era ilógico. Aun así, hubo alguien que lo aceptó: Jair Bolsonaro.

De entrada, el plan de Bolsonaro contó con frenos significativos. Los gobernadores de Sao Paulo, Pernambuco, Rio grande do Sul, Rio grande do Norte y Minas Gerais le dijeron que no al torneo. La mayoría de los clubes grandes de Brasil quedan en esos distritos. De los dominadores del fútbol brasileño solo quedó Río de Janeiro, que tiene en su líder estadual a una de las manos derechas del presidente. El resto de las ciudades pertenecen al cinturón de fuego que tiene el mandatario de ultraderecha y que, como si fuese poco, también están en situación de colapso sanitario.

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Río de Janeiro es uno de los sectores fuertes del Bolsonarismo. En 2018 obtuvo más del 65%, tiene a Carlos Bolsonaro como concejal y a Flavio como senador de ese estado. En 2020 a metros del Estadio Maracaná que, supuestamente, albergará la final se tuvo que montar un hospital móvil para recibir los casos de COVID. Ese estado tuvo más de 50 mil muertes y, en las últimas semanas, hubo un recrudecimiento de los casos. Los datos del sábado 5 de junio, la tasa de ocupación de camas UTI está por encima del 83%. En el resto de las sedes, Brasilia tiene un 87% de camas ocupadas. En Goias el porcentaje ronda el 80% mientras que en la ciudad de Cuiabá, en el Mato Grosso, según palabras del intendente, el colapso sanitario está por encima del 90%.

Que los principales estados futboleros le hayan dado la espalda a Jair Bolsonaro fue un golpe duro. El fútbol, esta vez, le volvió a dar la espalda al presidente desde un punto inesperado: los futbolistas. Aquellos que rara vez muestran su postura, esta vez salieron al cruce. Con Casemiro y Tité, el entrenador a la cabeza, la Selección de Brasil tiene en la mente no jugar la Copa América. Principalmente por la situación sanitaria y, además, por el hecho de sentirse obligados a ser parte de una decisión política sin preguntar.

La FIFPRO -el sindicato internacional de futbolistas- sacó un comunicado “preocupado” por la situación de los protocolos. Si bien esa entidad no tiene mucho peso, ya hay un apoyo. Que se suma a las frases de Luis Suárez, Emerson Cavani y, por ejemplo, el Kun Agüero que dijeron su preocupación por el torneo. En ese punto, según revelan los diarios Folha y O'Globo, Neymar ha tenido contacto también con Lionel Messi y el plantel argentino por esta situación. Lionel Scaloni, entrenador de la Selección Argentina, por tanto ha dicho: “Se canceló por un tema de Salud y resulta que ahora vamos a Brasil”.

El avance de los futbolistas y del cuerpo técnico de Brasil sobre la Copa América no pasó desapercibido para Bolsonaro. El mismo día en el que se conoció la posición de Tité, hubo un ataque “troll” en redes sociales contra el entrenador. Modus operandi conocido por estas tierras bajo la consigna “Tité Comunista” . Incluso el diputado Guiga Peixoto, cercano al presidente, lanzó: “El técnico de la selección brasileña, Tite, ya ha dejado claro que es de izquierda. Claramente es otro comunista que solo piensa en alimentar su propio sistema ideológico dictatorial”. Además, empezaron a avivar un posible reemplazante para el entrenador: Renato Gaucho. En 2019 el ex DT de Gremio dijo: “Quien no apoya a Bolsonaro y a Moro está en contra de Brasil”.

El mandatario de Brasil suele sumarse al fútbol. Se puso las remeras de Flamengo, Palmeiras, Santos, Vasco da Gama y varios otros. En 2019, en el momento en el que Brasil se quedó con el título de la Copa América, Bel actual presidente se metió adentro de la cancha. Apareció entre el medio de los jugadores con el trofeo. En la foto oficial se lo puede ver a un par de cuerpos de distancia, con la 19, a Everton. Fue uno de los más afectuosos. El año pasado, este delantero también está en la selección, vio como su abuelo murió por COVID-19. Ese día escribió: “No es una gripezinha, nos tenemos que cuidar entre todos”. Un pensamiento más razonable que el de su propio presidente.

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Federico Lamas

Periodista. Historias y deportes. Si se pueden mezclar mejor. Trabajé en El Gráfico, Canal Trece y Diario Popular. Cubrí Juegos Olímpicos, elecciones, marchas y una vez me subí a un auto para seguir a tres prófugos. Nacido y criado en Pablo Podestá, en el centro del conurbano. Me gusta agarrar la ruta para contar lo que pasa del otro lado de la General Paz.  Gané un premio estímulo, pero se lo llevó otro. Hago un podcast mensual sobre fútbol, me gusta la verdadera cultura popular y escribo crónicas. Algunas salen.  La objetividad es una mentira, lo que importa en el periodismo es la mirada.

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