La capital mexicana prohibirá la venta de bebidas alcohólicas en algunos barrios concurridos durante el partido del miércoles del Mundial entre el equipo nacional y la República Checa, después de que las celebraciones de la semana pasada llevaron al consumo de alcohol en la vía pública y la aparición de basura a lo largo de la avenida principal de la ciudad.
La suspensión estará vigente desde las 15:00 horas locales (2300 GMT) del miércoles hasta las 07:00 horas del jueves, coincidiendo con el encuentro, que dará comienzo en el Estadio Azteca a las 19:00 horas.
La medida exime a bares y restaurantes, pero se aplicará a las tiendas de conveniencia, las de comestibles y los supermercados del centro histórico y de varios barrios cercanos.
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La zona abarca la popular área de ocio conocida como Zona Rosa y el Paseo de la Reforma, donde los aficionados se reúnen para celebrar las victorias futbolísticas junto al imponente monumento del Ángel de la Independencia.
Las autoridades anunciaron la semana pasada que desplegarían más personal para controlar la venta de cerveza por parte de los vendedores ambulantes, después de que más de 700,000 personas se reunieran en el centro de la capital para celebrar la victoria de México sobre Corea del Sur, que impulsó a los locales a la segunda fase del Mundial.
En México, coanfitrión del campeonato junto con Estados Unidos y Canadá, no está permitido beber en la vía pública.
A pesar de la lluvia que cayó tras el encuentro, miles de aficionados abarrotaron el Paseo de la Reforma, convirtiendo una de las calles más emblemáticas de Ciudad de México en un mar de camisetas verdes. El centro capitalino se transformó en una gran fiesta al aire libre, con los aficionados ondeando banderas nacionales, cantando y bebiendo hasta bien entrada la noche.
Las autoridades informaron que recogieron unas 40 toneladas métricas de residuos en el centro histórico y sus alrededores.
(Reportaje de Fabiola Arámburo, edición de Ed Osmond, editado por Raúl Cortés Fernández)
