Un extraño Aston Martin comenzó a llamar la atención del mundo del automovilismo. Es extremadamente bajo, tiene un solo asiento, incorpora un halo similar al de la Fórmula 1, utiliza enormes soluciones aerodinámicas y esconde detrás del piloto un motor que, por su sonido, apunta directamente al espectacular V12 del Valkyrie.
Pero no se trata de un futuro auto para competir en la F1, ni tampoco de un nuevo modelo convencional de producción.
Es un proyecto especial desarrollado por Aston Martin Performance Technologies cuyo objetivo sería mucho más extremo: construir uno de los autos de pista más rápidos jamás creados.
El prototipo volvió a aparecer durante unas pruebas en el circuito Paul Ricard, en Francia, después de haber sido visto anteriormente en un aeródromo y en el circuito de Portimão, en Portugal.
Una mezcla entre Fórmula 1 y un Hypercar
Su aspecto permite entender rápidamente el concepto.
La parte delantera tiene un morro estrecho, brazos de suspensión expuestos, cabina central y una estructura de protección tipo halo.
Desde la zona del piloto hacia atrás, en cambio, aparecen ruedas parcialmente carenadas, grandes túneles aerodinámicos, una enorme aleta y un alerón trasero que recuerdan mucho más a los prototipos que compiten en resistencia.
El resultado parece una combinación entre un Fórmula 1 y el Aston Martin Valkyrie.
Y existe un motivo importante para semejante diseño: este auto no está obligado a respetar el reglamento de ninguna categoría.
¿Realmente puede ser más rápido que un F1?
Ahí aparece la afirmación que convirtió al proyecto en uno de los autos más comentados del momento.
Según la información difundida originalmente por la revista alemana Auto Motor und Sport, el objetivo sería conseguir tiempos de vuelta incluso hasta 10 segundos inferiores a los de un Fórmula 1 actual.
Por ahora, esa cifra debe considerarse una estimación.
Aston Martin no publicó tiempos oficiales ni confirmó que el prototipo ya haya derrotado a un monoplaza de la máxima categoría en igualdad de condiciones.
Sin embargo, técnicamente existe una diferencia fundamental.
Un F1 debe cumplir límites de peso, dimensiones, motores, aerodinámica y numerosos parámetros fijados por la FIA. Este prototipo puede diseñarse prácticamente sin esas restricciones.
Un V12 que podría rondar los 1.200 CV
La ficha técnica continúa siendo secreta.
Por el sonido registrado durante las pruebas, distintas fuentes apuntan al conocido V12 atmosférico Cosworth de 6,5 litros utilizado por el Valkyrie.
El Valkyrie de calle utiliza ese motor junto con asistencia eléctrica y desarrolla alrededor de 1.160 CV.
En este nuevo proyecto se habla de una potencia cercana a los 1.200 CV, aunque todavía no se confirmó si utiliza exactamente el mismo sistema híbrido.
La referencia más extrema de la propia marca es el Valkyrie AMR Pro, que utiliza una versión del V12 capaz de girar hasta 11.000 rpm y fue desarrollado específicamente para circuito.
Un auto encargado por un multimillonario
El proyecto tampoco habría surgido como un futuro vehículo de producción masiva.
Según los reportes, habría sido encargado por el multimillonario estadounidense Ken Griffin, fundador de Citadel, con una petición concreta: crear el auto de circuito más rápido posible.
Se trataría, por lo tanto, de una unidad única.
También circularon versiones sobre una posible participación de Adrian Newey, actualmente ligado a Aston Martin, aunque ese punto tampoco fue confirmado oficialmente.
Por ahora, el misterioso vehículo continúa acumulando kilómetros de pruebas.
La gran pregunta es si podrá demostrar con cronómetro lo que promete sobre el papel: superar a un Fórmula 1 aprovechando algo que ningún monoplaza del campeonato puede tener, una hoja de diseño prácticamente sin reglas.
