Una árbitra de Bahía Blanca efectuó una grave denuncia contra el Colegio de Árbitros y la asociación de básquet de la ciudad, uno de los principales centros de la disciplina en Argentina. La protagonista del reclamo es Marjorie Stuardo, la primera mujer de la localidad bonaerense en alcanzar la Categoría A y en dirigir en ligas nacionales, quien a través de una gacetilla difundida por su abogada Melisa García acusó "un escenario de desigualdad, persecución y desatención laboral dentro del ámbito arbitral local".
Según explica el documento presentado por la letrada, fundadora de la Asociación de Abogadas Feministas (ABOFEM) y reconocida por su intervención en los históricos casos de la árbitra Bianca Tedesco y la futbolista Macarena Sánchez, "el conflicto se profundizó tras la presentación de un petitorio en junio pasado, en el cual se solicita la regularización institucional del Colegio de Árbitros de Bahía Blanca y la creación de una Subcomisión de Género". A partir de este reclamo, Stuardo fue excluida en las designaciones de los partidos, con "un 0% de coincidencias con árbitros de su misma jerarquía, quedando relegada y perdiendo espacio de manera drástica en las instancias decisivas de play-offs".
La denuncia de la árbitra Marjorie Stuardo contra la Asociación Bahiense de Básquetbol
"Esta exclusión arbitraria expone una problemática de fondo. En un espacio históricamente constituido y monopolizado por varones, donde Stuardo logró hacerse camino a base de idoneidad y virtud, su apartamiento funciona como una represalia directa ante su condición de mujer", continúa el comunicado.
"Al cuestionar las conductas vigentes y exigir transparencia, la institución responde con mecanismos de disciplinamiento que buscan desplazarla de los lugares de toma de decisión, pretendiendo perpetuar el arbitraje como un territorio exclusivamente masculino donde las voces femeninas que demandan derechos son silenciadas y aleccionadas". El texto también hace hincapié en que la decisión del Colegio de Árbitros perjudica no sólo a Stuardo en su trayectoria profesional y su economía, sino en el avance de nuevas camadas de mujeres que quieran dirigir en el deporte.
Por último, la defensa de Stuardo "procedió al envío de un telegrama laboral para exigir el cese inmediato de estas conductas" y denunció también que el Colegio de Árbitros se negó a darse por notificado. Esto, acusan, es "una actitud que infiere destrato y menosprecio por la realidad de la jueza, esquivando además los lineamientos de convivencia de la Confederación Argentina de Básquetbol (CABB)".
La árbitra bahiense no fue la única involucrada: otros dos compañeros, Mauro Guallán y Lucas Hernán Andrés, se sumaron a la denuncia principal. Si bien la ABB acusó recibo de sus cartas documento y se limitó a comunicar que "fueron respondidas", ambos también fueron excluidos de dirigir partidos en instancias decisivas al igual que Stuardo.
La respuesta de la ABB: "A disposición de las instancias de diálogo que correspondan"
Días después de que el documento se hiciera público, la ABB difundió a través de sus canales oficiales otro comunicado en respuesta, negando haber recibido una presentación formal de Marjorie Stuardo e informando que la contactó para "mantener una instancia de diálogo y colaboración". "La gacetilla difundida también hace referencia a conceptos como 'persecución', 'amedrentamiento económico', 'disciplinamiento' y 'castigo sistemático', vinculándolos incluso con una supuesta estructura institucional de carácter 'patriarcal'. La ABB rechaza categóricamente esas imputaciones y niega haber perseguido o amedrentado a persona alguna por ejercer su derecho a formular un reclamo", sentenció.
Por último, el texto señaló que "la ABB se reserva el derecho de adoptar las medidas que estime pertinentes frente a aquellas manifestaciones que atribuyan a la institución hechos falsos y que puedan afectar injustificadamente su honor, reputación o funcionamiento institucional".
