Virus llenó Niceto de hits e hizo bailar a todas las generaciones

La emblemática banda sigue con los festejos por los 40 años del disco Locura. La fórmula no falla: hits, alegría y baile. 

25 de julio, 2026 | 11.29

En las calles cercanas a Niceto Club, ubicado en el barrio porteño de Palermo, hay afiches pegados a las paredes que advierten lo que pasará tan solo un ratito más tarde. Locura, narran los afiches, en referencia a los 40 años del disco que Virus festejó en el boliche ubicado en Niceto Vega y Humboldt, en una noche repleta de temas emblemáticos para la música nacional. 

Desde el momento en que atravesaron la puerta, los presentes entraron en un túnel del tiempo. En la pista, un DJ encargado de la previa cumplió perfectamente con la labor de poner en clima a los fanáticos de la banda. Con sintetizadores y todo tipo de recursos, pasó temas de Charly García y Sumo, entre otros, para hacer más amena la espera. Rápidamente, el lugar se convirtió en un club nocturno de los '80. 

Minutos después de las 21, Virus entró en escena con Hay que salir del agujero interior, seguido de El probador y Destino circular. "Tenemos para rato", advirtió después del segundo tema Marcelo Moura, hermano del querido Federico Moura y actual líder de la banda, quien hizo del escenario su casa desde que sonó el primer acorde. 

Uno de los momentos más emotivos del recital llegó después de Dame una señal, cuando Marcelo Moura pidió que sus seguidores prendieran las linternas de sus teléfonos para el tema posterior. "Me hace acordar a Fede", contó a corazón abierto antes de que sonara Dicha Feliz, sexto tema de Locura, álbum que vio la luz en 1985. 

Foto: gentileza de @solbarquiph

Después del único descanso que se tomó la banda en toda la noche, llegó la parte más movida del show, con una seguidilla que hizo que todo Niceto moviera el esqueleto: a Wadu Wadu le siguieron Pronta Entrega, El rock es mi forma de ser y Pecados para dos

Esa seguidilla fue la advertencia de lo que se vendría para el cierre, con tres temas finales que dejaron al público bien arriba, entre la nostalgia de los viejos temas y la alegría de divertirse. Entonces, llegó el momento de Amor descartable, que puso a saltar al club nocturno antes del icónico Imágenes paganas. Mientras el público le tiraba caramelos de miel, Marcelo Moura los devolvía mientras cantaba Luna de miel en la mano, tema con el que cerró la segunda presentación en Niceto. Tras una hora y media de show, toda la banda saludó y agradeció a quienes fueron allí el viernes por la noche.