Abel Pintos y Los Nocheros se presentaron en el escenario del Festival de Doma y Folkore de Jesús María y allí interpretaron un clásico del género, juntos a otros artistas. Después del evento, el bahiense se pronunció sobre lo vivido en sus redes sociales y le agradeció a sus colegas.
Pintos, Los Nocheros, Lucca Orellana, Daniel Cuevas y Mati Rojas interpretaron La De Bermejo, una chacarera popularizada por la banda Los Huayra que está en el inconsciente colectivo de miles de argentinos. "Guitarrear junto a estos queridos amigos y maestros anoche fue un sueño cumplido. Noche Épica. Nos vemos en la música", escribió Pintos en el pie de foto de su posteo.
Daniel Cuevas es el autor de la letra de la canción interpretada y, en la sección de comentarios del posteo de Pintos, escribió: "Quedará grabado para siempre como una de las mejores noches de mi vida. Amigos talentosos. La de Bermejo, música Lucas Allendes letra mía". Por su parte, los fans dejaron mensajes como "El Abel que canta folklore, siempre mi favorito"; y "Siempre que volvés al folklore me hace feliz y verte rodeado de amigos, todo lo que sí. Te quiero".
Esto se dio después de algunos traspiés en el Festival de Jesús María: por cuestiones climáticas, se debió suspender las fechas del jueves 8 y viernes 9 de enero y los shows se reprogramaron para otras jornadas. De esa manera, el festival comenzó el sábado 10, cuando estaba previsto que empezara dos días antes.
El emotivo homenaje a Abel Pintos en La Peña de Morfi
Abel Pintos fue uno de los invitados especiales de La Peña de Morfi, donde recibió un sentido reconocimiento por sus tres décadas de trayectoria artística. El homenaje incluyó la proyección de distintos videos y la participación de colegas, pero uno de los momentos más conmovedores llegó cuando se mostró un material realizado por los niños del coro al que el cantante asistía en su infancia, lo que lo llevó a emocionarse profundamente.
Nacido en Bahía Blanca, el autor de canciones como De Solo Vivir y Oncemil dio sus primeros pasos en la música dentro del coro de una cooperativa de su ciudad natal. Durante el tributo televisivo, el actual grupo de niños interpretó una de sus composiciones como gesto de admiración, provocando que Pintos no pudiera contener las lágrimas ante el recuerdo y el reconocimiento.
