Marina Wil atraviesa una etapa de transformación artística, la cantante y compositora argentina, que construyó parte de su identidad musical alrededor del piano, las melodías sensibles y las baladas intensas, ahora busca ampliar ese universo con canciones más bailables, una impronta pop y una puesta escénica en la que el movimiento tendrá un lugar central.
Su reciente sencillo “Tu canción, mi canción” es el primer adelanto de su tercer álbum de estudio, previsto para 2027. A lo largo de su carrera también compartió proyectos con figuras como Fito Páez y Jorge Serrano, y convirtió su admiración por el rock argentino en una parte fundamental de su recorrido.
El próximo miércoles 11 de noviembre, Wil llevará esa nueva búsqueda al Teatro Margarita Xirgu de Buenos Aires con Un concierto brillante, un espectáculo que soñaba con hacer desde hace tiempo. Será su primera presentación teatral con su propia música en ese formato y tendrá una disposición 360°, con el público alrededor del escenario. Además de repasar sus canciones y anticipar parte del material que viene, la artista prepara sorpresas y un momento especial dedicado a Charly García, uno de sus grandes referentes.
Marina Wil llega al Margarita Xirgu con "Un concierto brillante"
¿Cómo surgió la idea de hacer Un concierto brillante en el Teatro Margarita Xirgu?
-Siempre había querido tocar ahí con un concierto propio. Tuve la suerte de cantar en escenarios muy grandes, como el Movistar Arena, el Teatro Colón y el Gran Rex, pero con mi música va a ser la primera vez que haga un teatro. Y, entre los teatros que hay, soñaba con hacer el Xirgu, que me parece muy especial, muy lindo, con esa estética de teatro español, el terciopelo rojo, lo dorado y la cúpula.
También me gustaba mucho la idea de hacerlo en formato 360°, porque vi varios shows ahí de los que salí muy conmovida, tanto cuando escuché a las cantantes de cerca como cuando estuve del lado del público. El concepto de brillo apareció cuando cerraba los ojos e imaginaba el show. Es muy difícil ponerles palabras a la música y a los sueños, pero esa palabra siempre aparecía. Siento que va a pasar algo con el público, incluso físicamente: vamos a hacer que brillemos todos.
¿Qué representa ese brillo y cómo se va a traducir en el escenario?
-Más allá de que van a brillar los invitados, los músicos y la música, hay algo que tiene que ver con la luna y con las bolas de boliche, que aparecen, por ejemplo, en la tapa de mi último single. Es un poco el tono estético de mi próximo disco. En esta etapa interviene más la danza, algo que antes no estaba incluido en mi música ni en mis shows y que ahora sí lo está.
Va a haber varias sorpresas. Una tiene que ver con la luz y otra, con la danza. No quiero adelantar demasiado, pero hay algo importante que va a pasar con el público. Mi intención es que todos la pasemos bien, que yo también tenga lugar para improvisar y que no sea solamente mirar hacia el escenario.
Es un show que está muy armado, con un guion, pero dejamos especialmente un espacio para que surja la conversación con la gente. A mí me gusta eso. Obviamente, nadie va a estar obligado a hablar, pero me interesa que quienes quieran participar puedan hacerlo.
El concierto también tendrá un momento dedicado a Charly García. ¿Por qué sentiste que tenía que estar presente?
-Porque es un show muy verdadero. Estoy en un momento en el que quiero hacer el concierto soñado, con las cosas que más me gusta cantar. No es solamente un espectáculo con mis canciones anteriores y adelantos del próximo disco. Hay canciones mías que quizás debería hacer, pero no las voy a incluir porque quiero elegir lo que más disfruto cantar ahora.
También voy a hacer canciones de otros artistas, y Charly es alguien que disfruto mucho porque me emociona. Soy muy estudiosa de su obra y tengo un proyecto paralelo que se llama Las canciones más lindas de Charly García, dedicado a divulgar canciones quizás un poco más raras o que no eran tan tocadas. Es parte de lo que me gusta, de lo que hago y de lo que sigo eligiendo hacer. Siento que su música dialoga muy bien con mis canciones y con las otras versiones que voy a interpretar.
¿Recordás cuál fue la primera canción de Charly que te emocionó de verdad?
-Sí, Chipi Chipi. Fue la primera con la que me di cuenta de que su música me emocionaba mucho, que me hacía sentir cosas. Después, cuando tenía 13 años, estaba viajando en avión y me mostraron Peperina. Ahí tuve otra revelación. Me quedé impactada, no lo podía creer. Me obsesioné con esa música y con la ilusión adolescente de pensar: “Yo quiero poder estudiar piano, quiero poder componer algo así”.
En ese momento pensaba que todo era cuestión de estudiar, aunque después entendés que cada persona trae algo propio. Charly es un genio. Pero esa experiencia fue una de las cosas que más determinaron mi carrera.
Hace poco publicaste “Tu canción, mi canción”, que muestra un costado más bailable. ¿Qué lugar ocupa en esta nueva etapa?
-Está incluida en el próximo disco y representa el sonido nuevo, por lo menos en las canciones más movidas. Me gusta combinar lo que siempre me interesó de las letras, las armonías y las melodías con una producción bien pop. Es como abrazarme a ese universo de las bolas de boliche. El álbum va a tener varios temas movidos, pero también algunas baladas de un nivel de desgarro tremendo. Eso sigue siendo lo que más me gusta: el drama, el dramatismo, el dramatismo. No quiero abandonar esa parte de mí por explorar el baile. Me interesa que convivan las dos cosas.
¿Qué te gustaría que se llevara el público después de vivir este concierto?
-Me gustaría que todos la pasemos bien y que sea una experiencia compartida. Quiero que la gente sienta que forma parte de lo que está pasando, que no se trate solamente de mirar a alguien que está arriba del escenario. El brillo tiene que ver con eso: con que todos podamos ser parte. También quiero tener lugar para improvisar, conversar y dejar que sucedan cosas que no están necesariamente previstas. Aunque el show esté muy armado, me interesa que haya algo vivo, que cada noche pueda tener su propia energía.
Con el disco previsto para 2027, ¿qué imaginás para el año que viene? ¿Tenés ganas de salir a tocarlo por todo el país?
-Sí, tengo muchas ganas de seguir tocando, hacer más cosas y trabajar con colegas. Estoy muy abierta a lo que pueda venir. Quiero cantar todo lo posible y seguir soñando con una vida musical llena de sorpresas y de escenarios.
Tengo colaboraciones soñadas que todavía me gustaría concretar, me gustaría grabar algo con Nahuel Pennisi, desde mi costado más dramático, no tanto el bailable. Fui telonera de él y me quedé con ganas de cantar juntos, por el éxtasis de escucharlo en el estudio. La música que me gusta es la que me pone la piel de gallina. Si alguien me hace sentir eso, es con esa persona con la que quiero colaborar. Por último, sigo soñando brillantemente con toda una vida musical, hasta que me muera, llena de sorpresas y de muchos escenarios.
