La increíble historia real que inspiró a Marty Supreme, la película de Timothée Chalamet que arrasa con los premios

Marty Supreme, la esperada película de Josh Safdie con Timothée Chalamet, llega a los cines este jueves 15 de enero. La historia real que inspiró al director y que está arrasando con los premios.

15 de enero, 2026 | 14.14

Marty Supreme, película dirigida por Josh Safdie y protagonizada por Timothée Chalamet, llega a los cines argentinos este jueves 15 de enero, faltando pocos días para el anuncio de las nominaciones a los premios Oscar y siendo una de las favoritas de la temporada. La historia real en la que se basó el director y que se adentra en las competencias del tenis de mesa.

La película Marty Supreme sigue parte de la historia deportiva de Marty Reisman, un jugador de tenis de mesa convertido en leyenda urbana estadounidense. Ambientada en el vibrante mundo del tenis de mesa de los años 50, Marty Supreme sigue a Marty Mauser (Timothée Chalamet), un joven soñador decidido a ganarse el respeto en un deporte que nadie toma en serio. Inspirada en el espíritu del legendario jugador de ping-pong, la película narra el descenso de Marty hacia la obsesión, las apuestas y la redención, mientras arriesga todo para transformar su improbable pasión en grandeza.

El origen de la historia

Josh Safdie remarcó en distintas entrevistas que la película no busca reconstruir la biografía de Reisman y que el origen del proyecto surgió cuando su esposa encontró en una tienda de segunda mano el libro The Money Paper: The Confessions of America’s Greatest Table Tennis Champion and Hustler, publicado en 1974 y firmado por el propio Reisman. En una entrevista con NPR, Safdie señaló que le interesó la convicción del jugador en una disciplina que, durante décadas, fue vista como marginal.

Marty Reisman nació y creció en Nueva York. Comenzó a jugar tenis de mesa siendo niño, en mesas públicas del Lower East Side, como una forma de manejar episodios de ansiedad. Cuando tuvo 10 años ya entrenaba asiduamente y frecuentaba el Lawrence’s Broadway Table Tennis Club, uno de los espacios clave del circuito neoyorquino. Lo que siguió fue una prolífica carrera en el tenis de mesa, aunque nunca pudo hacerse con medallas de oro en la disciplina.