El triple campeón mundial austríaco de Fórmula 1 Niki Lauda, cuyas imágenes atrapado en la cabina de su monoplaza en llamas dieron la vuelta al mundo hace más de cuatro décadas, falleció el lunes "en paz" a los 70 años de edad, anunció su familia.

Andreas Nikolas Lauda, tal era su nombre completo, fue tricampeón de F1 en 1975, 1977 y 1984. En 1976 sufrió el accidente que casi le cuesta la vida, y que no le permitió retener la corona en la máxima competición de automovilismo mundial. En esa temporada fue superado por el británico James Hunt.

"Con profunda tristeza anunciamos que nuestro querido Niki falleció en paz el lunes 20 de mayo de 2019, rodeado de su familia", indicaron allegados del expiloto en un correo electrónico enviado a medios austríacos.

"Murió el lunes a las 20h30 (18h30 GMT) en el hospital universitario de Zúrich (Suiza)", precisó una de sus colaboradoras a la AFP.

Según el medio austriaco Ö24, Lauda fue hospitalizado en una clínica privada suiza a mediados de mayo para una diálisis debido a un problema en uno de sus riñones, en los que se sometió a trasplantes en 1997 y 2005.

"No hay una causa precisa de la muerte", declaró a la agencia austriaca APA Walter Klepetko, médico que le realizó el verano pasado un trasplante pulmonar de extrema urgencia, después de haber contraído un virus durante un viaje a Ibiza.

"Es el resultado de una larga evolución, al final el paciente se ha ido. Niki Lauda ha peleado. Era un hombre formidable, desde algún tiempo estaba claro que no volveríamos a verle en los circuitos", añadió el médico.

Los gases tóxicos que inhaló durante su accidente en 1976 habían debilitado para siempre su organismo.

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