En verano, mantener bebidas y alimentos fríos puede convertirse en una carrera contra el reloj. Basta con unas horas de calor intenso para que el hielo se derrita y la conservadora pierda su función. Sin embargo, en los últimos meses comenzó a circular un truco tan simple como efectivo: usar algodón junto al hielo para prolongar el frío durante más tiempo.
El método es casero, económico y no requiere ningún elemento extraño. Solo algodón, del que se usa para limpieza o cosmética, y una hielera común. La clave está en cómo actúa este material en contacto con el agua y cómo ayuda a prolongar la vida útil del hielo.
Por qué el algodón hace que el hielo dure más
El algodón cumple dos funciones clave dentro del hielo. Por un lado, absorbe el agua a medida que el hielo empieza a derretirse. Esto es importante porque el agua líquida transmite el calor más rápido que el hielo sólido, acelerando el proceso de descongelamiento. Al quedar retenida en las fibras del algodón, esa agua no circula libremente.
Por otro lado, el algodón retarda la pérdida de frío porque rompe la estructura uniforme del hielo. En lugar de derretirse de manera pareja y rápida, el hielo se va desarmando más lentamente, lo que ayuda a conservar temperaturas bajas por más tiempo dentro de la conservadora.
Cómo hacer hielo con algodón paso a paso
El procedimiento es muy simple y se puede preparar con anticipación:
-
Colocar una pequeña cantidad de algodón dentro de cada compartimento del molde para hielo o dentro de una botella plástica.
-
Agregar agua hasta cubrir bien el algodón.
-
Llevar al freezer hasta que el contenido esté completamente congelado.
-
Usar estos cubos o botellas como hielo común dentro de la conservadora.
No es necesario usar grandes cantidades de algodón: con que esté bien distribuido alcanza para lograr el efecto.
