Llega el verano y con él, el higo. Dulce, suculento y con una textura única, es un regalo de la estación que, lamentablemente, tiene una vida útil muy corta, por eso transformarlo con esta receta no solo conserva su sabor, sino que lo intensifica, creando un postre versátil que podés disfrutar en cualquier mes.
Hacer higos en almíbar, que huelen a casa de abuela, es más sencillo de lo que parece. Seguí este paso a paso de la receta de Paulina Cocina.
Ingredientes
La clave para que los higos no se deshagan y queden perfectos está en la elección de la materia prima y en las proporciones.
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1 kilo de higos frescos: Es fundamental que estén en su punto, ni verdes ni excesivamente maduros. Deben ceder levemente al tacto, pero no estar blandos o agrietados.
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800 gramos de azúcar blanca: Es la medida justa para lograr un almíbar con cuerpo que conserve la fruta sin resultar empalagoso.
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1 litro de agua.
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Aromatizante a elección: Aquí podés darle tu toque personal. Podés usar 1 cucharada de esencia de vainilla, la cáscara de una naranja (solo la parte naranja, sin la blanca), una rama de canela o un trozo de jengibre fresco rallado.
El secreto está en cocinar los higos en el almíbar en tres veces, dejando enfriar.
Paso a paso para tus higos al almíbar
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Limpieza y preparación: Lavá los higos con cuidado solo con agua, sin frotar demasiado. Con un escarbadientes o palillo, pinchá cada higo en sus dos extremos. Este paso es crucial, ya que permite que el almíbar penetre en la fruta durante la cocción.
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Primera cocción: En una olla amplia (idealmente de fondo grueso o doble fondo para que no se peguen), colocá los higos con el litro de agua. Llevá a fuego medio hasta que el agua rompa el hervor. En ese momento, agregá los 800 gramos de azúcar y el aromatizante que elegiste (vainilla, canela, etc.). Revolvé suavemente hasta que el azúcar se disuelva.
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El descanso que hace la diferencia: Una vez disuelto el azúcar, bajá el fuego al mínimo y cociná por 20 minutos. Luego, apagá el fuego por completo. Dejá que los higos se enfríen en el almíbar hasta que estén a temperatura ambiente. Este reposo es el truco para que el almíbar entre en la fruta de manera pareja. Lo ideal es dejarlos toda la noche.
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Segunda y tercera cocción (repetición): Al día siguiente, volvé a encender el fuego suave y cociná por otros 20 minutos. Apagá y dejá enfriar completamente otra vez. Repetí este ciclo de cocción de 20 minutos y enfriado total una tercera vez. En la tercera vez, vas a notar el cambio: los higos se verán brillantes, traslúcidos y el almíbar se habrá espesado y tomado un bonito color ámbar. En este punto, ya están listos.
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Envasado y conservación: Retirá el aromatizante (la rama de canela, las cáscaras). Con una cuchara, colocá los higos con cuidado en frascos de vidrio previamente esterilizados. Cubrí completamente con el almíbar caliente. Cerralos bien.
