Bad Bunny ya se encuentra en Argentina para los tres shows que brindará este fin de semana en el estadio River Plate y en la noche del miércoles fue visto cenando en NESS, el restaurante de fuegos de Leo Lanussol en Núñez. Entre vinos de alta gama, platos de autor y un postre que pidió repetir, su paso por el lugar dejó una experiencia gastronómica exclusiva, y también un ticket que, estimado con precios reales del mercado argentino, no pasó desapercibido.
La visita ocurrió cerca de las 20.30, en medio de un fuerte operativo de seguridad y con expectativa en la puerta. Bad Bunny llegó con lentes, gorra y capucha para mantener un bajo perfil, aunque se mostró relajado y con humor junto al equipo del restaurante, recientemente ubicado en el puesto 64 de Latin America’s 50 Best Restaurants 2025.
Durante la noche, el cantante participó de una mini cata de vinos argentinos con etiquetas de Jujuy, Patagonia, San Juan, Mendoza y Salta, además de una selección de platos como pan a las brasas, chipirones con huancaína negra, cerdo con chili crisp, arroz con queso Lincoln y brócoli y el flan de halva, que le gustó tanto que pidió dos porciones extra para llevar al hotel.
El detalle de precios: cuánto podría haber gastado Bad Bunny durante su cena en Núñez
Aunque NESS no publica su carta con valores fijos online, algo habitual en restaurantes de alta cocina, se pueden estimar costos tomando referencias de restaurantes premium de Buenos Aires y precios de mercado de los productos consumidos.
Dentro de los vinos de alta gama, uno de los más destacados de la velada fue el Zuccardi Aluvional Malbec, que en vinotecas argentinas ronda entre $80.000 y $105.000 por botella según cosecha y tienda. Con respecto a los platos principales de autor, en restaurantes de cocina de fuegos y producto similares en CABA, suelen ubicarse entre $30.000 y $60.000 cada uno, dependiendo de ingredientes y técnicas.
Las entradas y panes de elaboración propia pueden oscilar entre $15.000 y $25.000 y los postres de autor están alrededor de $15.000 a $20.000 por porción, especialmente en propuestas gastronómicas reconocidas. Con esos valores como referencia, una mesa con varios platos para compartir, una cata de vinos premium y botellas adicionales para llevar podría ubicarse fácilmente en un rango estimado de $300.000 a $600.000 o más, dependiendo de la cantidad exacta de etiquetas abiertas y del número de comensales.
