Adoptar una mascota requiere de una serie de pasos para garantizar que la misma, ya sea un gato o un perro, se adapte lo mejor posible a su familia. En este sentido, Patricia Paredes, médica veterinaria del equipo de Natural Life, le explicó a El Destape la regla 3-3-3, un método a tener en cuenta a la hora de adoptar a un perro.
"La regla 3-3-3 es una guía para la transición de un perro rescatado a su nuevo hogar y para ayudarlo a adaptarse. Sugiere que los primeros tres días deben usarse para adaptarse a su nuevo entorno, las siguientes tres semanas para el entrenamiento y la creación de vínculos, y los primeros tres meses para la socialización y el entrenamiento continuos", iluminó la médica veterinaria, quien sumó como información importante: "Elegir rescatar y adoptar un perro puede ser una experiencia muy gratificante, pero significa un gran compromiso. Le estás dando a un perro una segunda oportunidad de vivir en un hogar donde esté contenido y se sienta amado; pero para ello, 'esta regla de tres' lo ayudará a adaptarse a las nuevas rutinas y al hogar en sí mismo. Con esta dinámica el adoptante podrá calcular el tiempo que le tomará a su perro aclimatarse completamente a su hogar en tres instancias: tres días, tres semanas y tres meses".
En lo que respecta al origen de esta regla, explicó: "La regla se popularizó entre organizaciones de rescate animal y refugios, pero no tiene base científica. Se originó con el propósito de ayudar a los adoptantes a entender el proceso de adaptación de un perro rescatado, dividiéndolo en fases: los primeros 3 días para descompresión y miedo, las siguientes 3 semanas para aprender rutinas y empezar a vincularse, y los primeros 3 meses para sentirse completamente en casa, establecer confianza y mostrar su verdadera personalidad, facilitando así la paciencia y expectativas realistas".
Cuáles son las consecuencias de una mala adaptación en los perros adoptados
Una mala adaptación en los perros adoptados puede traer consecuencias tanto al animal, como a la familia que lo recibe. Algunas de las consecuencias que puede traer, pero que la regla 3-3-3 puede prevenir, son:
- Estrés y miedo (primeros 3 días): presionar al perro o someterlo a muchos cambios puede empeorar su ansiedad inicial, llevándolo a esconderse, no comer o mostrarse temeroso, dificultando el vínculo.
- Falta de vínculo (primeras 3 semanas): si no se le da espacio y paciencia, el perro no desarrollará la confianza necesaria, pareciendo desinteresado o rebelde, pero en realidad estará inseguro y no mostrará su verdadera personalidad.
- Comportamientos problemáticos (después de 3 meses): si la ansiedad persiste, pueden surgir problemas como agresividad (miedo al abandono), dificultad para aprender, destrucción, micciones o marcas en el hogar, afectando la convivencia y la relación.
- Problemas de conducta crónicos: sin la adaptación adecuada, el perro puede desarrollar miedos profundos y reacciones impredecibles.
Cómo presentar un nuevo animal a otros miembros de la familia, incluidos perros y gatos
Ya se trate de perros, gatos o seres humanos, presentar un perro ante cualquiera de estos miembros de la familia debe ser un acto con cuidados. La médica veterinaria Paredes ilumina sobre estos casos: "Pecando de reiterativa, mientras todo sea gradual estará bien. Es importante que esto se logre en lugares neutros, llevándolo con correa y usando refuerzos positivos (premios) para que nuestra mascota pueda asociar las presencias con algo bueno, sin forzar el contacto ni grandes muestras de cariño, para que pueda estar seguro", y subrayó: "Es vital observar su lenguaje corporal para despejar sensaciones de estrés o agresividad".
