En medio del impacto que generó la filtración de audios privados, un detalle digital volvió a encender las alarmas sobre la relación entre Luciano Castro y Griselda Siciliani. Lejos de comunicados oficiales o declaraciones públicas, la señal apareció en el terreno donde hoy todo se lee como mensaje: las redes sociales.
En las últimas horas, ambos dejaron de seguirse mutuamente en Instagram y, casi en simultáneo, limitaron los comentarios en sus publicaciones. El gesto fue detectado por la periodista Karina Iavícoli, quien lo expuso en X con una frase directa: “Siciliani y Castro dejaron de seguirse en redes”. Un clic que, para muchos, funciona como síntoma de quiebre en medio de una crisis que ya no se limita a lo privado.
Mientras el actor optó por cerrar por completo los comentarios en sus posteos, impidiendo cualquier tipo de interacción, la actriz replicó la decisión restringiendo las respuestas en su perfil. En contraste con ese movimiento digital, Siciliani eligió el silencio mediático: lleva varios días sin hacer declaraciones y su única referencia al tema fue el jueves pasado, en una breve charla con Moria Casán en La mañana con Moria.
El mal momento de Luciano Castro
Del lado de Castro, la palabra llegó antes que el silencio. Este lunes habló con Puro Show, el ciclo que reveló los audios virales. Desde la playa, el actor se mostró visiblemente afectado y describió el momento como uno de los más dolorosos de su vida. “Está enojadísima conmigo”, dijo sobre Siciliani, y reconoció sin rodeos: “Bastardeé algo. Desilusioné a la persona que más amo en mi vida”. En ese testimonio, Castro negó cualquier tipo de acuerdo de pareja abierta y admitió que lo ocurrido “no está consensuado”.
