La crema Nivea de lata azul es usada históricamente por mujeres de la generaciones anteriores para tratar las arrugas del rostro de manera no invasiva. Esta crema se caracteriza por su textura pesada, que ayuda a que la piel se mantenga hidratada durante varias horas. Sin embargo, una dermatóloga desmitificó esta creencia y explicó por qué no es un tratamiento antiage.
Giselle Erazo, dermatóloga experta en rejuvenecimiento, explicó en CLARA que este clásico de la cosmética puede ser una buena opción para mantener la piel hidratada, pero no cuenta con los componentes necesarios para combatir las arrugas. Incluso dice que el efecto de piel más lisa que puede dejar después de aplicarla está relacionado principalmente con la hidratación y no con una acción rejuvenecedora.
¿La crema Nivea de lata azul sirve para las arrugas?
La respuesta de la especialista es que la crema puede mejorar temporalmente el aspecto de la piel, pero no tratar las arrugas. "Mi consejo es que uses la crema Nivea de lata azul porque hidrata muchísimo, pero no tiene activos para tratar las arrugas", explica Giselle Erazo. La confusión puede surgir porque, al mantener la piel hidratada, las pequeñas líneas provocadas por la sequedad pueden verse menos marcadas durante algunas horas.
Sin embargo, esto no significa que el producto esté actuando sobre las causas del envejecimiento cutáneo. En este sentido, Eva Fernández, farmacéutica, señala: "Se produce un efecto visual temporal por hidratación, no es un tratamiento antiedad". Y agrega: "La crema Nivea de lata azul hidrata, pero no trata arrugas profundas".
La razón está en la propia composición del producto. "Sus primeros ingredientes, parafina, ceras y lanolina, crean una película que evita que el agua se escape, por lo que la piel se ve más lisa", explica Fernández. Esta acción ayuda a disminuir la pérdida de agua y puede mejorar la sensación de sequedad, pero no equivale a un tratamiento específico contra el envejecimiento.
Por qué no puede considerarse una crema antiedad
Aunque la hidratación es fundamental para mantener una piel de aspecto saludable, no todos los productos hidratantes tienen una función antiedad. En el caso de la Nivea de lata azul, su fórmula está orientada principalmente a crear una barrera que ayude a conservar la humedad. Por eso, la crema no incorpora activos específicamente destinados a actuar sobre el colágeno, estimular la renovación celular o tratar las arrugas profundas. Su efecto sobre las líneas de expresión es, por tanto, superficial y temporal.
Esto no significa que sea un producto inútil. Todo lo contrario: su principal fortaleza está precisamente en su capacidad para aportar una hidratación intensa y ayudar a proteger las zonas del cuerpo que tienden a resecarse con facilidad.
¿Se puede usar después de tomar sol?
Otro de los usos que se han popularizado en redes sociales es utilizar la crema Nivea de lata azul como sustituto del aftersun. Sin embargo, las expertas tampoco recomiendan hacerlo. Marta Ortega, farmacéutica, es contundente al respecto: "La Nivea de lata azul no sustituye a un aftersun ni aporta protección frente a la radiación solar".
Si bien su textura puede proporcionar una sensación de alivio cuando la piel está tirante después de una jornada de playa o piscina, no está formulada específicamente para tratar una piel sensibilizada por el sol. "No contiene ingredientes calmantes o reparadores específicos para tratar una piel enrojecida o sensibilizada por una exposición solar intensa", añade Ortega. Por eso, después de una exposición solar intensa, lo más adecuado es utilizar productos formulados específicamente para calmar y favorecer la recuperación de la piel, además de mantener el uso diario del protector solar.
