Para quienes sueñan con cortar la rutina y escaparse un fin de semana largo, San Luis guarda un secreto que todavía no figura en los circuitos masivos de turismo. Se trata de las playitas del Dique Luján, un rincón serrano donde el agua es clara, el paisaje es imponente y el silencio se vuelve protagonista. Un destino ideal para quienes priorizan el contacto con la naturaleza por sobre los servicios y el movimiento de los balnearios tradicionales.
Detrás del murallón del dique, en la localidad de Luján, aparecen pequeñas franjas de arena y piedra que funcionan como balnearios naturales gratuitos. No hay paradores ni alquiler de sombrillas, pero sí árboles que dan sombra, costa accesible para meterse al agua y una vista abierta a las sierras puntanas que transforma cualquier tarde en una postal.
El atractivo principal es un entorno casi virgen, sin multitudes ni ruidos urbanos, donde familias, parejas y grupos de amigos encuentran un espacio para pasar el día sin gastar de más. El espejo de agua del dique, rodeado de cerros y vegetación autóctona, suma además la posibilidad de caminar por senderos cercanos, observar aves o simplemente quedarse a mirar el atardecer, uno de los momentos más celebrados por quienes ya lo visitaron.
MÁS INFO
Cómo se llega al Dique Luján desde CABA
Desde la Ciudad de Buenos Aires, el viaje en auto demanda alrededor de 10 a 12 horas de ruta, lo que convierte a la zona en una escapada pensada para fines de semana largos o mini vacaciones. También existe la opción de volar hasta la capital puntana y continuar por tierra. Una vez allí, el norte de la provincia ofrece otros puntos cercanos para complementar la estadía, como reservas naturales, diques y pueblos serranos.
Lejos del turismo de consumo rápido, las playitas del Dique Luján proponen un paisaje abierto, acceso libre y naturaleza como único lujo. Un plan que confirma que, a varias horas de ruta pero sin salir del país, todavía existen lugares donde el descanso no tiene precio de entrada.
