Después de 4 años, el ave más extraña del mundo volvió a reproducirse: así es el loro que está en peligro de extinción

El animal es uno de los más exóticos de todo el planeta. Los amantes de la naturaleza están felices porque esta especie comenzó un nuevo proceso de reproducción después de cuatro años sin hacerlo.

26 de enero, 2026 | 12.16

En los bosques del sur de Nueva Zelanda vive una de las aves más singulares del planeta: un loro incapaz de volar y catalogado entre los animales más extraños del mundo, llamado kākāpō, que acaba de reactivar su ciclo reproductivo luego de cuatro años sin nacimientos. Este nuevo intento de reproducción no es casual, sino que responde a un vínculo con el entorno natural clave para asegurar la supervivencia de sus crías.

En la actualidad, la población silvestre de kākāpō alcanza apenas los 236 ejemplares. Aunque el número sigue siendo crítico, representa un avance significativo si se lo compara con los registros de mediados de los años noventa, cuando solo se contabilizaban 51 individuos. Dentro de ese total, 83 son hembras aptas para reproducirse, todas bajo un estricto seguimiento mediante transmisores de radio para monitorearlas.

El anuncio fue realizado por el Departamento de Conservación neozelandés, que explicó que el fenómeno está directamente relacionado con la floración extraordinaria del rimu (Dacrydium cupressinum), una conífera nativa que puede vivir más de seis siglos. Los especialistas sostienen que la disponibilidad masiva de sus frutos funciona como el detonante indispensable para que estas aves nocturnas entren en etapa reproductiva.

Una de las características más llamativas del kākāpō aparece durante su período reproductivo, cuando los machos desarrollan un comportamiento tan peculiar como llamativo. En esa etapa, excavan cavidades en el suelo que funcionan como cajas de resonancia naturales, potenciando la intensidad de sus vocalizaciones.

A través de estas emisiones graves, conocidas como booms, los machos buscan captar la atención de las hembras y guiarlas hacia espacios específicos de encuentro colectivo, llamados leks. Una vez concretado el apareamiento, el rol del macho concluye: las hembras se encargan por completo del proceso posterior, incubando los huevos y criando a las crías sin ningún tipo de asistencia.

Loro kākāpō.

La especie que volvió al norte argentino

Luego de más de un siglo de ausencia, los guanacos regresaron a habitar los montes y pastizales del Parque Nacional El Impenetrable, en la provincia del Chaco. El acontecimiento, que se concreta tras 110 años sin registros de la especie en la zona, representa un hecho histórico para la recuperación de los ecosistemas del noreste argentino y un avance clave en los procesos de restauración ambiental.

El retorno de estos animales fue posible gracias a un operativo sin precedentes impulsado por la organización Rewilding Argentina, en articulación con la Administración de Parques Nacionales y los gobiernos provinciales involucrados. Los ejemplares, nacidos en Santa Cruz, fueron trasladados a lo largo de más de 3.200 kilómetros hasta su nuevo hábitat, en una acción que refuerza el compromiso conjunto por recuperar especies nativas y restablecer el equilibrio natural de la región.