El Ministerio de Exteriores de Israel denunció que el gobierno de Reino Unido, bajo la conducción del Partido Laborista, mantiene un "patrón" de acciones hostiles y aseguró que la administración británica no "pierde ninguna oportunidad" de atacar al Estado israelí. La acusación oficial se produce tras la decisión de Londres de congelar negociaciones y vetar el comercio con las colonias en territorios ocupados de Cisjordania.
A través de una serie de publicaciones en sus redes sociales, la diplomacia israelí enumeró las medidas recientes adoptadas por la administración británica: "Negociaciones comerciales congeladas. Cooperación congelada. Restricciones en defensa. Un Estado palestino virtual. Sanciones a israelíes. Y ahora un boicot". En ese sentido, advirtieron que el Ejecutivo de Andy Burnham "no puede emprender una campaña contra Israel y luego esperar ser tratado como un actor creíble en la región".
La escalada verbal estuvo precedida por el anuncio del ministro de Exteriores del Reino Unido, David Miliband, quien confirmó la prohibición del comercio con los asentamientos israelíes en suelo cisjordano de forma coordinada con Francia y Canadá, argumentando la necesidad de defender la solución de dos Estados y frenar la violencia de los colonos.
En respuesta inmediata, las autoridades de Israel notificaron que cerrarán el consulado británico en Jerusalén e impondrán sanciones directas a dirigentes políticos británicos, en su mayoría pertenecientes al laborismo. Desde la Cancillería israelí defendieron las contramedidas al señalar que "toda medida hostil tiene una consecuencia" y advirtieron que los ataques terminarán haciendo que el Reino Unido "sea irrelevante" y pierda influencia diplomática.
Ante la reacción de Tel Aviv, Miliband lamentó la respuesta y el alcance de las medidas dispuestas contra la representación y la dirigencia británica. Sin embargo, el jefe de la diplomacia del Reino Unido ratificó el rumbo adoptado al sostener que la decisión tomada por Londres es "lo correcto" para respaldar las vías de paz y contener los enfrentamientos en Cisjordania.
Con información de EuropaPress.
