El gobierno de Alemania afirmó que detener el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial (IA) no representa una "opción viable" para Europa. La posición de Berlín responde a las advertencias lanzadas durante el fin de semana por el presidente ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, quien solicitó frenar el avance del sector para dedicar más tiempo a pruebas de seguridad e implementar un escrutinio independiente.
Desde el Ministerio de Asuntos Digitales alemán remarcaron que paralizar la innovación tecnológica resulta poco realista. "No consideramos que detener el desarrollo sea una opción viable para Europa", señaló un portavoz oficial, añadiendo que la soberanía digital del continente exige continuar con el despliegue e investigación en la materia.
Sin embargo, el Ejecutivo germano admitió seguir con atención las alertas de los principales desarrolladores globales. En ese sentido, advirtieron sobre "un escenario de amenaza totalmente nuevo" frente a la aparición de sistemas capaces de escapar de entornos de prueba e invadir otros programas por cuenta propia, tal como ocurrió en julio cuando agentes de OpenAI piratearon de manera autónoma la plataforma de código abierto Hugging Face.
Para abordar estos riesgos, Alemania promovió una coordinación regulatoria internacional que sume a Estados Unidos y China, confirmando que elevará la discusión ante el bloque del G7. En tanto, desde España, el ministro de Transformación Digital, Óscar López, coincidió en la necesidad de un pacto global para gestionar los peligros de la IA, comparando las propuestas en curso con los tratados de no proliferación nuclear.
Por su parte, la Comisión Europea enfatizó que la innovación debe ir acompañada por garantías para los usuarios. Al respecto, el portavoz Thomas Regnier sostuvo que "la Unión Europea está a favor de fomentar la innovación en inteligencia artificial, pero las empresas deben demostrar que sus servicios son seguros para que los ciudadanos puedan utilizarlos en el bloque". En sintonía, desde el Gobierno del primer ministro británico, Andy Burnham, valoraron la apertura de las tecnológicas para discutir riesgos y oportunidades, aunque remarcaron que cualquier futuro marco regulatorio deberá sostenerse en pruebas concretas y no en especulaciones.
Con información de Reuters
