Solo 96 segundos: el método que utilizan en Japón para que los trenes no se retrasen

Japón cuenta con un método que hace que sus trenes solo se retrasen por 96 segundos. En qué consiste.

23 de enero, 2026 | 20.41

No es ninguna novedad que Japón cuenta con uno de los sistemas ferroviarios más avanzados del mundo. Pero lo que sí resulta curioso es que se supo que el país tiene un método que logra que los trenes se retrasen tan solo unos 96 segundos, en promedio, los cuales tienen en cuentas eventos externos, como accidentes y catástrofes naturales.

El método es el poka-yoke, un sistema que controla de manera directa la conducción de las unidades. En este sentido, si un operador intenta avanzar más de lo que debe, este sistema interviene y corrije antes de que aquello suceda. Se trata del Control Automático de Trenes (ATC), que supervisa constantemente la velocidad y la posición de los trenes. Asimismo, este método cuenta con barreras físicas y sensores inteligentes en los andenes, los cuales permiten que las puertas solo se abran cuando el tren está perfectamente alineado y detenido.

Los trenes en Japón se retrasan en promedio solo 96 segundos.

En concreto, el poka-yoke busca eliminar los tiempos muertos y poder adelantarse a cualquier tipo de inconveniente que retrase a las unidades, con excepción de los eventos de fuerza mayor que hacen al número antes mencionado de segundos de retrasos.

Cómo funciona el método poka-yoke para que no se retrasen los trenes

El método poka-yoke que los japoneses utilizan para que no se retrases sus trenes funciona a partir de una serie de puntos, que van desde infraestructura hasta una cultura de la responsabilidad en los trabajadores. En este sentido, las empresas ferroviarias emiten certificados de retraso oficiales si el tren se demora más de cinco minutos, asumiendo la culpa pública por parte de los empleados.

Por otro lado, los operadores se forman en simuladores de alta fidelidad que replican condiciones extremas para automatizar respuestas ante crisis, lo que permite que en momentos de agentes externos como accidentes y catástrofes naturales las unidades puedan seguir su rumbo o detenerse a tiempo para evitar mayores incidentes. Siguiendo esta línea, en el sistema ferroviario japonés se utilizan trenes especiales que analizan el estado de las vías a alta velocidad para reparar fallas antes de que ocurran.

Una de las cosas más sorprendentes es que los equipos de higiene tienen solo siete minutos para dejar cada vagón completamente limpio, algo que va de la mano de la rigurosidad a la que se obliga a sus colegas operarios de las unidades. Todos estos puntos hacen que en promedio, un tren en Japón, se retrase solo por 96 segundos en el peor de los casos.