Mahiques y Viola: los representantes del esquema de lobbistas, espías y medios que se queda con Justicia

El recambio en el ministerio de Justicia trae como titular de la cartera a Juan Bautista Mahiques, un paladín del lawfare con vínculos estrechos con la política y los medios; y a Santiago Viola, un operador de los servicios de inteligencia hoy bajo las órdenes de Karina Milei, como su segundo.

04 de marzo, 2026 | 21.18

Javier Milei concretó el postergado recambio en la cúpula del Ministerio de Justicia. La salida de Mariano Cúneo Libarona, el multimillonario abogado de narcos, abusadores y genocidas que en su prontuario incluía un paso por la cárcel por robarse una prueba de la causa AMIA, debería ser una buena noticia. El problema es que su reemplazo cumple el dicho “De Guatemala a Guatepeor”.

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Milei eligió como nuevo ministro a Juan Bautista Mahiques, un peso pesado de la ciénaga judicial, portador de uno de los apellidos más vinculados al lobby, el lawfare y la rosca multipartidaria que hizo y hace de los tribunales un dispositivo de poder donde pesan más las tapas de diarios, los memos de embajadas y los regalos empresariales que la Constitución. Punta de lanza de la persecución judicial durante el gobierno de Mauricio Macri, encargado de las visitas a jueces para direccionar sus fallos, es uno de los que viajaron a Lago Escondido invitados por el Grupo Clarín y luego pergeñaron una efectiva estrategia para zafar de ser investigados que incluyó el armado de facturas truchas, el traslado del expediente donde se los acusaba a Comodoro Py y finalmente su cierre invirtiendo el caso al acusar de espionaje a quienes los descubrieron.

La designación de Mahiques, cuya influencia en Comodoro Py supera con creces la de Cúneo Libarona, confirma que Milei sabe lo que advierten ya economistas, empresarios, sindicalistas y periodistas no alineados: que el plan económico del gobierno fracasó. Al contratar a Mahiques se asegura a un profesional del armado de causas judiciales para distraer la agenda pública. Nada nuevo: lo hizo con Macri, ahora lo hará con Milei.

Mahiques no llega solo al ministerio de Justicia. El recambio incluyó la salida de Sebastián Amerio, otro funcionario que migró del macrismo al ala de Santiago Caputo y que hasta ahora era el Secretario de Justicia, virtual número 2 del área de Justicia. Al igual que en el caso de Cúneo Libarona, lo que llega en lugar de Amerio es mucho peor: Santiago Viola.

La designación de Viola revela el triunfo de Karina Milei sobre Santiago Caputo en este ministerio clave. Las consecuencias de este recambio aún no se pueden mensurar. Actualmente, Viola es el apoderado de La Libertad Avanza, pero su prontuario es largo e incluye una histórica operación orquestada junto a la SIDE: la que buscó instalar que el juez Sebastián Casanello se había reunido con CFK en la quinta de Olivos y por eso no avanzaba en la causa de “La Ruta del dinero K”. Intervino pocos meses atrás como abogado de la hermana del Presidente. Y ahora pulula por la Casa Rosada y reparte su tiempo como letrado de represores que robaban bienes de los secuestrados.

De la Mesa Judicial M a Lago Escondido: quién es Mahiques    

En la apertura del año legislativo del domingo pasado Milei afirmó que la ex presidenta CFK va a seguir presa muchos años más. Tres doritos después fichó a Mahiques para ministro de Justicia. Todo se encadena.

Mahiques no es un apellido cualquiera para el mundo judicial. Su padre Carlos “Coco” Mahiques integra actualmente la Cámara Federal de Casación Penal, la máxima instancia penal del país. Mahiques padre integraba la Cámara de Casación porteña hasta diciembre de 2015, cuando se sumó al gabinete de María Eugenia Vidal como ministro de Justicia bonaerense. Duró poco en el cargo, se puede asumir que para no perder la condición de judicial. Pero, en lugar de regresar a la Cámara porteña obtuvo un favor presidencial: Macri lo trasladó de manera irregular a Comodoro Py, a la Cámara Federal de Casación Penal, una instancia para la que nunca concursó pero donde era clave para impulsar cualquier expediente que interesara al esquema de poder macrista y frenar los que lo pusieran en peligro. Próximo a cumplir 75 años, papá Mahiques logró que Milei pidiera al Senado una prórroga de 5 años en el cargo. Favor con favor se paga: Mahiques fue quien hizo la operación mediática para instalar, falsamente, que la Justicia dictaminó la responsabilidad de Irán en el atentado a la AMIA, repetida sin cesar por Milei y sus comunicadores.

El hermano del flamante ministro, Ignacio Mahiques, tiene un recorrido similar al de su padre. Originariamente fiscal de instrucción porteño, en 2016 se mudó a Comodoro Py para trabajar junto al fiscal macrista Gerardo Pollicita en una causa clave: Hotesur. Todo indica que cumplió las expectativas, ya que Macri envió su pliego al Senado para que lo nombren juez en Mercedes, la ciudad de origen del clan Mahiques, donde forjaron relaciones con una de las figuras importantes en temas judiciales del kirchnerismo, Eduardo “Wado” De Pedro.

Durante el gobierno de Macri, el nuevo ministro mileista Mahiques integraba la Mesa Judicial desde la que se planificaba la persecución judicial a opositores. Un ejemplo del accionar de Mahiques pinta su rol en los años del lawfare. En su diatriba en el Cognreso Milei mencionó la causa contra CFK por la firma del Memorándum de Entendimiento con Irán, caso iniciado con la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman, cerrado en 7 instancias judiciales y finalmente reabierto por los jueces Mariano Borinsky y Gustavo Hornos tras reuniones con Macri en la Quinta de Olivos y la Casa Rosada, reveladas en su momento por El Destape.

La mención de esa causa y la designación de Mahiques tienen algo en común. La ahora ex jueza Ana María Figueroa contó que recibió presiones por parte del gobierno de Macri para que resolviera el caso cuando integraba la Cámara Federal de Casación Penal. Fue en una entrevista en el programa Toma y Daca, donde el periodista Mariano Martin le repreguntó acerca de quién era la persona que fue a su despacho. “¿Era el propio ministro Germán Garavano?”, consultó el periodista. “No, quien estaba por debajo del ministro Garavano”, contestó la jueza. ¿Puede ser Juan Bautista Mahiques?", insistió el periodista. “No quiero dar los nombres, porque creo que no tiene sentido”, eludió la jueza. “Dígame que no puede desmentir este nombre y sabré entender”, replicó con buen tino el periodista. “Por suerte es una etapa superada”, cerró la magistrada. El reconocimiento fue tácito y todos lo que transitan tribunales captaron el mensaje. Ahora será ministro.

En tiempos del gobierno macrista Mahiques fue uno de los principales operadores judiciales del líder del PRO. Entre sus múltiples terminales con la política y el empresariado estaba Daniel “Tano” Angelici, aunque al día de hoy en tribunales aseguran que ese vínculo se resquebrajó. Mahiques también tiene terminal en Enrique “Coti” Nosiglia, el siempre judicialmente influyente radical porteño. De hecho, Juan Hipólito Nosiglia, el hijo del “Coti”, es vocero de Mahiques como antes lo fue del ministro de Justicia Germán Garavano mientras integraba a su vez la Comisión Directiva del Boca de Angelici. Todo se encadena.

En los años macristas Mahiques fue el representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura, donde se ocupó de diseñar el copamiento del Poder Judicial. La tarea incluyó concursos truchos, el nombramiento de jueces alineados con el macrismo y el desplazamiento de aquellos que resultaran molestos. La vocera de esa lista de indeseados fue Romina Manguel, que afirmó que el gobierno de Macri quería afuera a los jueces Eduardo Freiler y Daniel Rafecas. Al primero lograron desplazarlo con una denuncia hoy desestimada por enriquecimiento y una maniobra para obtener votos en el Consejo de la Magistratura que incluyó la expulsión de uno de sus miembros y la demora en la asunción de su reemplazante gracias a los oficios del entonces presidente de la Corte Ricardo Lorenzetti. Al segundo lo intentaron, resistió pero ahora acomoda sus fallos al agrado del alineamiento internacional de Milei con el gobierno genocida de Israel.

Desde el Consejo de la Magistratura Mahiques fue punta de lanza de la avanzada de Macri contra el juez federal Alejo Ramos Padilla, que investigaba la red de espionaje ilegal alrededor de Marcelo D’Alessio y el fiscal Carlos Stornelli. Hoy D’Alessio cumple una condena a 13 años de prisión mientras Stornelli sigue siendo fiscal y ejecuta la persecución a militantes políticos acusándolos, como quiere Milei, de terroristas. En medio de aquella investigación y ante las evidencias de nexos de esa banda con el macrismo, Mahiques impulsó a pedido de Macri el juicio político de Ramos Padilla. No prosperó, pero lo intentaron.

Otra de las características de la era Macri, el festival de escuchas telefónicas publicadas en medios afines, también involucra a Mahiques. Tal como reveló El Destape, la ruta de las escuchas a CFK conducía a Angelici con una parada intermedia en el propio Mahiques. El encargado de las escuchas directas, Juan Ramella, le confirmó a este medio que trabajó con Mahiques en el juzgado de Ariel Lijo. Todos junto a Juan Tomás Rodríguez Ponte, histórico secretario de Lijo y director de la oficina de escuchas durante el macrismo y hasta hoy.

El cargo de Mahiques en el ministerio de Justicia durante el macrismo fue Subsecretario de Asuntos Penitenciarios y Relaciones con el Poder Judicial y la Comunidad Académica. O sea, además de los vínculos con los tribunales estuvo a cargo de las cárceles donde terminaron los opositores políticos al macrismo. Durante su gestión los presos en cárceles federales aumentaron un 40%, pasaron de 10.000 a 14.000, una de las explicaciones de la actual sobre población de esos penales. El trato a Amado Boudou y otros ex funcionarios solo dejó de ser hostil cuando llegaron las encuestas de las presidenciales 2019. A esos presos, los miembros del Servicio Penitenciario pasaron a llamarlos “los políticos”.

Tras la gestión del lawfare a nivel nacional Mahiques encontró cobijo como jefe de los fiscales porteños designado por Horacio Rodríguez Larreta. Tal vez también pensó que el ex jefe de gobierno llegaría a presidente y quería posicionarse. No pasó, pero Mahiques no perdió su tiempo ni su capacidad de lobby. A pesar de ser una autoridad de una jurisdicción local logró que lo designaran como presidente de la Asociación Internacional de Fiscales (IAP). Su capacidad para la rosca no es para menospreciar.

El día de la asunción de Mahiques como fiscal general porteño, el 29 de octubre de 2019, fue toda una puesta en escena. Unos 250 invitados, entre ellos buena parte de los jueces y fiscales de Comodoro Py como Borinsky, Lijo, Rafecas, Carlos Rívolo, Eduardo Taiano, Julián Ercolini y Raúl Plee. También estuvieron en primera fila funcionarios del gobierno de Alberto Fernández, por entonces presidente, como la ministra de Justicia Marcela Losardo y el propio “Wado” De Pedro, que era ministro del Interior. El salón Dorado del Teatro Colón, habilitado para la ocasión, se llenó de la red de conexiones de Mahiques para un cargo menor: no hay que imaginar mucho lo que serán las invitaciones para cuando asuma de Ministro de Justicia del país.

La imagen de la telaraña de relaciones de Mahiques es la planilla del viaje a Lago Escondido, la quinta del magnate Joe Lewis. El ahora ministro de Milei compartió tour en octubre de 2022 invitado por el Grupo Clarín con su padre “Coco” Mahiques, los jueces Ercolini, Pablo Cayssials y Pablo Yadarola, el ex SIDE Leonardo Bergroth, el entonces ministro de Justicia y Seguridad porteño Marcelo D’Alessandro y el publicista Tomás Reinke. En Bariloche los esperaban Jorge Rendo y Pablo Casey, presidente y abogado del Grupo Clarín respectivamente. Una selección nacional del lawfare.

Descubiertos, intentaron encubrir esta reunión a través de la confección de facturas truchas y el direccionamiento de la causa en la que se los investiga, dos delitos graves. Todo se conoció a través de una filtración de un presunto grupo de Telegram (similar a Whatsapp) donde coordinaban cómo tapar el escándalo.

El viaje a Lago Escondido efectivamente existió, tal como prueba el documento que publicó El Destape. De hecho Mahiques aparece en esta filtración con un mensaje en el que confirma que ese documento es el que firmó él. Los viajantes son los mismos que figuran en el grupo de chat filtrado, supuestamente creado por Casey, abogado de Clarín y sobrino de Héctor Magnetto y, por lo que se desprende de estos mensajes, organizador del viaje. El grupo, siempre según esta filtración, se creó justamente ante la difusión pública del viaje.

De la lectura de estos presuntos chats que circularon en las redes se desprenden varias cuestiones importantes. Primero, confirman lo obvio: el viaje existió. Pero algo más grave: buena parte de los mensajes filtrados giraban en torno a cómo hacer facturas truchas que sirvan para explicar el encuentro ante una eventual cita judicial o, para los jueces, ante el Consejo de la Magistratura. O sea, se lee a jueces como Ercolini, Mahiques, Yadarola y Cayssials organizando cómo fraguar los papeles del viaje para evitar problemas. Esto tiene una explicación: si fueron invitados por el Grupo Clarín a unos días en Lago Escondido incurrirían en el delito de dádivas.

Mahiques hijo, es decir el próximo ministro de Justicia, refrenda la maniobra de armar facturas truchas, tal como se desprende de un audio.

En otro de los audios filtrados del caso Lago Escondido, Mahiques hijo relata que habló con la fiscala federal de Bariloche Cándida Etchepare, a cargo de una de las causas que se inició por este viaje. Queda en evidencia que direccionó el expediente. ¿Qué hacía el fiscal general porteño coordinando el destino de una causa que lo tenía involucrado con la fiscala de Bariloche?

La intervención en la causa judicial que los involucraba fue otro delito. Pero la Justicia decidió mirar para otro lado. Varias veces Mahiques informó al resto del grupo de “huemules” de los movimientos acordados con la fiscala Etchepare, algo que festejan jueces y directivos de Clarín.

Tal como planifican en esos chats filtrados, el caso se mudó a Comodoro Py, donde el juez Sebastián Ramos dictó la nulidad de todo lo actuado por considerar que se había espiado a los denunciados. En un giro de 180 grados convirtió a los acusados en víctimas. No investigó nada. Nadie apeló. El caso se cerró.

Ahora Mahiques será ministro de Justicia.

Abogado de Karina, operador judicial y vinculado a la SIDE: quién es Santiago Viola

El abogado Santiago Viola es apoderado de LLA y representó legalmente a Karina Milei en la causa civil por la que intentaron prohibir la difusión de audios que la involucraban en un entramado de coimas por sobreprecios en medicamentos de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), un claro acto de censura previa.

Viola es un viejo conocido de Mahiques. Tal como publicó El Destape en junio de 2021, Viola estuvo al menos 13 veces en el Ministerio de Justicia durante la gestión de Germán Garavano, es decir, durante el macrismo. La mayoría de los ingresos de Viola fueron para ver a Mahiques, hombre clave del lawfare por aquel entonces. No fue el único organismo público que visitó. Según reconstruyó El Destape también ingresó más de una vez a la SIDE en aquel tiempo.

Viola, que será el Nº2 de Justicia, fue el defensor de uno de los hijos de Lázaro Báez y como tal el impulsor de la operación que instaló que el juez Sebastián Casanello se había reunido con CFK en la quinta de Olivos y por eso no avanzaba contra la ex presidenta en la causa bautizada mediáticamente “Ruta del dinero K”. Esa reunión nunca existió y hubo un juicio por falso testimonio por esa operación del que Viola zafó por sus vínculos con el poder.

En noviembre del 2020, la Cámara Federal porteña habilitó que se avance con la investigación en contra de Viola y el fiscal y espía de la AFI Eduardo Miragaya, hoy fallecido, por su rol en aquella operación. Comodoro Py, sin embargo, se ocupó de cerrar la causa contra ambos. Lo decidió, entre otros, el juez Mariano Borinsky, que sí visitó Olivos pero para reunirse al menos 16 veces con Macri.

La operación “Casanello en Olivos” se lanzó el 6 de junio de 2016. Según pudo reconstruir El Destape, Viola estuvo en la SIDE por aquellos días. Tiene sentido: el abogado de Leandro Baez y –cuándo no- un anónimo fueron el motor que impulsaron la maniobra para intentar correr a Casanello de esa causa.

Ese 6 de junio de 2016 Infobae tituló: “El hijo de Lázaro Báez volvió a recusar al juez Sebastián Casanello”. Quien hizo la presentación fue Leandro Báez. Infobae ahondó: “En el escrito que hizo su abogado patrocinante Santiago Viola se revela que en el estudio jurídico recibieron ‘gran cantidad de información anónima’ sobre el supuesto encuentro en la Quinta de Olivos en 2015 entre la entonces presidente Cristina Elisabet Kirchner, Báez y el juez”.

Viola fue el articulador de la operación “Casanello en Olivos”. Lazaro Baez escribió una carta desde la cárcel, que fue firmada el 9 de junio de 2016, en la que dijo que vio a Casanello en la Quinta de Olivos en septiembre de 2015, mientras estaba esperando a CFK. Era mentira. Tal como publicó Infobae, la escribió a instancias de Viola, quien ya “había dejado trascender que posee información que corroboraría lo escrito ahora por el dueño de Austral Construcciones”.

En el artículo periodístico en que se narró ese episodio, Infobae dio detalles del rol de Viola, que estuvo en la cárcel con Báez al momento de escribirse la nota según la versión oficial: “El encuentro fue breve. Charlaron algunas generalidades sobre la causa y el protagonista relevante de esta historia contó que quería aportar información sensible para el futuro de la investigación. Como Viola no es su representante legal, le recomendó que escribiera. Y así fue: el dueño de Austral tomó un cuaderno que tiene en su celda y con un bolígrafo desarrolló lo que hace mucho quería decir”. Según reconstruyó El Destape, todo eso sucedió mientras Viola, a la par, visitaba la AFI que conducía el escribano Gustavo Arribas, íntimo amigo de Macri.

Años después, Lázaro Báez declaró como víctima en la causa en que se investiga el espionaje ilegal macrista y que se inició en los tribunales de Lomas de Zamora. En su relato ante la fiscal federal Cecilia Incardona, Báez comprometió a Viola y al espía Miragaya, entre otras personas. Dijo, por ejemplo, que estando detenido lo presionaban para que nombrara al estudio de Claudia Balbín, madre de Viola y vinculada al fiscal espía Miragaya, como representante legal. Pretendían que se arrepintiera y apuntara contra CFK. Tal como se mencionó, quien terminó contratando los servicios de Viola fue uno de los hijos de Lázaro. El expediente que se inició por el espionaje ilegal macrista en Lomas de Zamora terminó en Comodoro Py, donde se diluyó –aunque sigue abierto-.

Y eso no es todo. Tal como informó la periodista Luciana Bertoia, “el flamante viceministro de Justicia Santiago Viola oficia/ba de abogado de una acusada por quedarse con los bienes de los desaparecidos de la ESMA. Se trata de Norma Berta Radice, hermana del represor Jorge Radice. Los hermanos Radice están elevados a juicio”.

Tras el macrismo, Viola se reconvirtió. Se transformó en apoderado de LLA y hasta en abogado de Karina Milei.

El letrado representó a la hermana del presidente en la causa en la que el juez en lo civil y comercial federal Patricio Maraniello dictó una medida cautelar para que se interrumpa la difusión de unos audios que involucraban a la secretaria general de la Presidencia, en lo que fue una clara acción de censura previa. Se trata de grabaciones que se difundieron en pleno auge del “caso Spagnuolo”.

Finalmente, esa cautelar se cayó luego de una presentación de Karina y Viola, quienes desistieron de la acción civil por la difusión de esos audios. En esa presentación ambos atacaron al empresario de medios Jorge Fontevecchia, de la editorial Perfil, impulsor del planteo para que cese la censura. Karina y Viola definieron a Fontevecchia como “operador de medios y no de un medio de prensa o un periodista propiamente dicho”.

Al informar que bajaban la demanda civil, Karina y Viola señalaron que lo hacían porque se centrarían en la denuncia penal que realizó el gobierno a través de Fernando Soto, mano derecha de Patricia Bullrich, donde se calificó la difusión de los audios de Diego Spagnuolo como un acto de espionaje ilegal. Es la causa que creó la Casa Rosada para embarrar el Coimagate.

Pocos meses después de representar legalmente a Karina, el apoderado de LLA, que se dejó ver en uno de los palcos del Congreso este domingo durante la Asamblea Legislativa junto a Eduardo “Lule” Menem, se convirtió en el Nº 2 del Ministerio de Justicia.

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Ari Lijalad

Soy Licenciado en Ciencia Política (UBA) y periodista. En general me dicen que hago periodismo de investigación pero creo que todo el periodismo debe investigar o es mal periodismo. Más bien pienso que combino mi formación y mi oficio y hago periodismo sobre el poder. Trabajé varios años con Maria Seoane en investigación y producción de libros y documentales. Fui coordinador del equipo de Investigación Periodística de de Radio Nacional (2010-2014) donde también participé en varios programas. Fui docente de investigación periodística en la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo y en la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET). Fui columnista  de Dady Brieva en radio América (2015), de Daniel Tognetti en Del Plata (2016-2018), y hace 6 años que hacemos el programa “Hora Libre” junto a Graciana Peñafort y Joaquín Labarta Liprandi primero en la radio de las Madres (2014-2016) y luego en FM La Patriada (2017-2019). Trabajé también en el portal Nuestras Voces (2015-2018). Dirigí a serie documental "Clarin. Un invento argentino" (2012) y compilé los libros "Macri lo hizo" y "Plan Macri" (2016). Desde 2018 me incorporé a El Destape en sus múltiples formatos. Desde 2019 conduzco “Habrá Consecuencias” en El Destape Radio.