La alimentación, así como otros hábitos saludables, es clave para mantener el cerebro joven y proteger la memoria. A medida que envejecemos, los olvidos se vuelven cada vez más frecuentes y esto se puede reducir significativamente.
Hay muchas cosas que podés hacer para reducir el riesgo de pérdida de memoria y proteger tu función cognitiva, como dormir bien, hacer ejercicio, mantener una vida social activa, aprender una habilidad nueva, entre otras cosas. Además, incluir estos alimentos es fundamental.
Los 5 alimentos que recomiendan para proteger el cerebro y la memoria
1. Brócoli
“El brócoli es rico en fibra y antioxidantes, dos nutrientes que combaten los radicales libres que causan inflamación”, dice Stacey Cleveland, nutricionista del Ohio State University Wexner Medical Center, en diálogo con Real Simple.
La inflamación crónica aumenta el riesgo de demencia, que incluye pérdida de memoria y deterioro de la función cerebral. “El brócoli también contiene vitamina K, que ayuda con la memoria y la función cognitiva”, agrega Cleveland.
Este nutriente apoya proteínas involucradas en la formación de recuerdos, protege las células nerviosas y reduce la inflamación. Podés comerlo hervido, asado, con fideos u arroz o bien en ensaladas.
2. Arándanos
Los arándanos "están llenos de antioxidantes, que protegen las células cerebrales del estrés oxidativo y el daño”, explica Roxana Ehsani, nutricionista deportiva.
También reducen la inflamación, un factor importante en la pérdida de memoria. Además, son excelentes fuentes de fibra, beneficiosa para la salud digestiva.
Este dato no es menor: el intestino y el cerebro están conectados por el eje intestino-cerebro, y si tenés una buena salud intestinal, esto favorece el hipocampo, responsable del aprendizaje y la memoria. Podés comerlos solos, en licuados, con yogur o ensaladas de frutas.
3. Semillas de calabaza
Las semillas de calabaza son una gran fuente de fibra y antioxidantes. Los antioxidantes reducen el estrés oxidativo y la inflamación al combatir radicales libres, protegiendo las células nerviosas involucradas en memoria y aprendizaje.
También contienen zinc, magnesio, cobre y hierro, nutrientes relacionados con la señalización nerviosa, el aprendizaje y la memoria. Las podés comer en ensaladas, en mix de frutos secos o agregárselas al yogur.
4. Pescados grasos
Los pescados grasos como atún, salmón o sardinas "aportan ácidos grasos omega-3, clave para construir células nerviosas vinculadas con la memoria y el aprendizaje”, dice Cleveland.
Los omega-3 también reducen la inflamación y favorecen la salud cardíaca, estrechamente ligada a la función cerebral. Como el cerebro depende del flujo sanguíneo adecuado para recibir oxígeno y nutrientes, la salud del corazón es esencial para ese flujo.
5. Semillas de chía
Las semillas de chía “son una gran fuente de ácido alfa-linolénico (ALA), un omega-3 vegetal que favorece la función cerebral ayudando a que las células del cerebro se comuniquen y reduciendo la inflamación”, dice Cleveland.
Esto beneficia diversas funciones cerebrales, incluida la memoria. Además aportan niveles saludables de colesterol, regulan el azúcar en sangre y mejoran la digestión. Se pueden consumir en pudding, smoothies, avena o yogur.
