Los casos de sífilis en la Argentina alcanzaron en 2025 la cifra más alta en cinco años con más de 55.000 diagnósticos confirmados, según datos del Boletín Epidemiológico Nacional del Ministerio de Salud. Este incremento representa un 71% más en comparación con los registrados entre 2020 y 2024.
“Desde 2015 se mantiene un incremento sostenido en los casos de sífilis”, sostuvo la ginecóloga Julieta Vera en diálogo con LN+. "La población de riesgo es aquella entre los 19 y los 39 años. Es decir, el segmento de adultos jóvenes sexualmente activos", detalló la especialista.
Además, la tendencia afecta tanto a la población general como a las mujeres embarazadas. Es en este último grupo donde se observa un aumento relevante: los diagnósticos subieron de un valor mediano de 11.396 casos a 12.532 en 2025, es decir, un 10% más en solo un año.
“En relación al año anterior, tenemos un 20% más de casos en nuestro país”, analizó Vera. La ginecóloga integra la sección de patología vulvar e infecciones del Hospital Italiano. “Y si bien esto guarda relación con lo que ocurre a nivel global, lo de Argentina es una cuestión de nicho”, puntualizó.
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Cómo se contagia la sífilis
Al ser consultada sobre las formas de contagio, la profesional explicó que la sífilis es una infección de transmisión sexual que "se contagia a través de las mucosas, ya sea oral, anal o genital”, aunque los más importante es la "transmisión vertical".
En sus etapas, las enfermedad pueden manifestarse con síntomas leves o incluso generar signos evidentes, lo que favorece su propagación. Sin diagnóstico y tratamiento oportunos, "puede evolucionar a formas más graves con compromiso neurológico, cardiovascular y sistémico", amplió la especialista.
Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de atender este crecimiento, ya que la sífilis es una infección curable si se detecta a tiempo. Su incremento se vincula, principalmente, al no usar preservativos y otros métodos de barrera.
Según el Ministerio de Salud de la Nación y la OPS/OMS se contagia por:
- Vía sexual: por relaciones vaginales, anales u orales sin uso de preservativo. La transmisión ocurre por contacto directo con las lesiones infecciosas en genitales, ano, boca o labios.
- Vía perinatal: de madre infectada al bebé durante el embarazo o el parto, lo que puede causar sífilis congénita.
- Factores de riesgo: la falta de uso de preservativo, múltiples parejas sexuales y el desconocimiento de la infección (ya que muchas veces es asintomática o las lesiones no son visibles) aumentan la probabilidad de transmisión.
Cómo se detecta la sífilis
“Con un sólo análisis de sangre se pueden tamizar sífilis, HIV y hepatitis B, que son las enfermedades de transmisión sexual”, precisó la ginecóloga. Desde su experiencia, Vera expresó que “muchas veces la fragilidad del vínculo médico-paciente nos lleva a pensar que no es necesario hacer prevención. Pero eso está mal. La información está al alcance de todos”.
En este sentido, hizo un repaso de las mejores alternativas para evitar contraer la infección:
- Usar método de barrera durante las relaciones sexuales (campo de látex o preservativo)
- Diagnóstico temprano, incluso en pacientes asintomáticos.
- Testeo anual de enfermedades de transmisión sexual.
Cómo se trata la sífilis
Según la médica, la sífilis es una "enfermedad tratable", sobre todo en estadios tempranos, "con algo tan común como es la penicilina G”. Al mismo tiempo, Vera aclaró: “Pero también puede pasar inadvertida ya que, al no ser dolorosa, pasa desapercibida”.
Tanto en hombres como en mujeres, la sífilis se evidencia a través de úlceras genitales y es indispensable encarar un tratamiento rápido para evitar complicaciones graves. “Con una simple inyección de penicilina, la sífilis es completamente curable”, concluyó la ginecóloga.
Qué es la sífilis
Es una enfermedad infecciosa bacteriana que puede afectar múltiples órganos si no se trata. Se caracteriza por fases clínicas: lesiones iniciales (úlceras o chancros), erupciones cutáneas en etapas posteriores y complicaciones graves en fases avanzadas (neurológicas, cardiovasculares). Es curable con tratamiento antibiótico adecuado, siendo la penicilina el fármaco de elección.
