El yoga es una herramienta ancestral que puede resultar muy útil para aliviar el dolor menstrual. El dolor de útero y ovarios es muy común durante los ciclos menstruales. Si no querés tomar medicación o buscás un alivio inmediato, estas posturas que podés hacer desde tu cama te pueden ayudar mucho.
El yoga propone movimientos suaves y amables con el cuerpo, acompañados de una respiración adecuada, que ayudan a reducir el dolor menstrual significativamente. Lo mejor es que podés practicar estos ejercicios desde la comodidad de tu cama.
Esta rutina breve fue creada por Yoga Cuerpo y Alma, cuenta de TikTok especializada en yoga. Se aconseja que mientras hacés estos ejercicios, practiques una respiración consciente. Inhalá, retené el aire unos segundos y cuando exhales, llevá todo ese aire hacia tu vientre bajo. Tenés que sentir cómo se te infla la panza, como si fuese un globo.
Posturas de yoga para aliviar el dolor menstrual
1. Paloma dormida
Arrodillate en tu cama y llevá el torso hacia adelante. Estirá hacia atrás una de tus dos piernas (por ejemplo, la izquierda) mientras mantenés la otra flexionada.
Apoyá todo tu pecho sobre la rodilla flexionada, con los brazos apoyados en el suelo. Vas a sentir cómo se relaja toda la zona de tu útero. Quedate así unos segundos y repetí lo mismo con la pierna contraria.
2. Torsión
Acostate en tu cama boca arriba. Llevá las rodillas al pecho y luego hacia uno de los dos lados, mientras las sostenés con una mano. Llevá tu tronco superior hacia el lado contrario, haciendo una torsión. Quedate así unos segundos y repetí lo mismo para lados opuestos.
3. Flexión al frente
Acostate en tu cama con los pies hacia adelante. Colocá una almohada doblada por debajo de tus piernas y la otra parte por encima de ellas. Intentá tocarte los pies, mientras flexionás las rodillas. La columna vertebral tiene que quedar redondeada.
4. Postura extra: foca
Si estas posturas no te aliviaron, podés probar con la postura de la foca. Acostate boca abajo y levantá tu torso, mientras dejás tus caderas apoyadas en el suelo boca abajo. Las dos palmas de las manos, a los costados de tu cuerpo y con los brazos bien estirados.
Vas a sentir cómo se estira toda la zona de tu útero, dándole más espacio y aliviando el dolor. Quedate así por un rato mientras inhalás y exhalás, llevando todo el aire hacia tu vientre.
