Monumento emblemático de la capital francesa, la Catedral de Notre Dame de París forma parte del paisaje urbano desde hace más de 800 años. Su imagen —recortada sobre el Sena— atraviesa la historia europea como pocas construcciones: fue templo, botín revolucionario, escenario de funerales de Estado y, luego del incendio de 2019, emblema de una fragilidad patrimonial que conmovió al mundo.
La pregunta por su altura no es solo arquitectónica. Hablar de cuántos metros mide Notre Dame es entrar en una trama donde se cruzan poder, fe, técnica medieval y cultura pop. Desde Victor Hugo hasta Viollet-Le-Duc, desde la Revolución Francesa hasta la UNESCO, cada centímetro del edificio cuenta una historia.
¿Cuántos metros mide Notre Dame de París?
Notre Dame tiene 127 metros de largo y 69 metros de altura en sus torres frontales, lo que la ubica entre las catedrales medievales más grandes de Europa. Durante siglos —hasta la construcción de la Torre Eiffel a fines del siglo XIX— fue el edificio más alto de París, un hito visible desde distintos puntos de la ciudad.
A esa altura se sumaba la célebre aguja, reconstruida en el siglo XIX por Eugène Viollet-Le-Duc, que alcanzaba los 96 metros. Hecha de madera recubierta de plomo, la aguja se convirtió en una marca inconfundible del skyline parisino hasta su colapso durante el incendio del 15 de abril de 2019, un hecho que reactivó el debate global sobre la preservación del patrimonio histórico.
Una obra gótica que desafió a su tiempo
La construcción comenzó en el siglo XII bajo el impulso del obispo Maurice de Sully, sobre un sitio ocupado desde la Antigüedad, hoy visible en la Cripta Arqueológica de la Île de la Cité. Elevar bóvedas de crucería, arbotantes y muros de piedra caliza de semejante tamaño fue una hazaña técnica para la época.
Notre Dame fue también un laboratorio de innovación: sus tres grandes rosetones, verdaderas filigranas de piedra y vidrio, marcaron el triunfo del arte de las vidrieras. No es casual que documentos del siglo XVIII, conservados en el Museo Carnavalet, la usaran como objeto matemático para explicar principios de trigonometría, tomando como referencia la altura de sus torres.
De símbolo religioso a ícono cultural global
A lo largo de los siglos, Notre Dame fue mutilada durante la Revolución Francesa, convertida en sede del Culto de la Razón, y luego devuelta al catolicismo tras el Concordato de 1801. La novela Notre Dame de París de Victor Hugo en el siglo XIX selló su lugar en el imaginario colectivo y empujó su restauración.
Escenario de procesiones, alianzas políticas, funerales reales y celebraciones nacionales —como las de la Liberación de París—, la catedral también guarda reliquias de enorme valor simbólico: la corona de espinas, un fragmento de la cruz y un clavo del Santo Sepulcro. Inscripta como Monumento Histórico desde 1862 y parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO, es hoy uno de los edificios más visitados de Francia y el punto cero de las rutas del país.
