La Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos contra el Medio Ambiente (Ufima) abrió una investigación federal por la desaparición de dos cachorros de yaguareté ocurrida hace casi cuatro meses, en el marco de un operativo encabezado por el Ministerio de Ecología de Misiones para trasladar a una hembra adulta identificada como “Pará”.
Según informó la Ufima, la investigación preliminar se encuentra en trámite, a la espera de informes técnicos de los organismos especializados. En paralelo, el ministro de Ecología, Martín Recaman, anunció una inversión de 40 millones de pesos para un plan de desarrollo urbano sustentable en la zona de las 2000 hectáreas, financiado con fondos de la Ley de Bosques Nativos, mientras que no se brindaron precisiones sobre obras o recintos en el parque Esmeralda.
Desde el Ministerio de Ecología no hubo respuestas públicas sobre los motivos de la elección del parque provincial. El caso escaló a la órbita federal tras una presentación de Red Yaguareté, organización que denunció la falta de información oficial sobre el paradero de las crías. El fiscal Ramiro González dio intervención a la División Delitos Ambientales de la Policía Federal Argentina, mientras se aguardan informes técnicos de los organismos especializados.
El operativo, una decisión contra toda recomendación técnica
La noche del 16 de octubre de 2025, autoridades provinciales, junto a científicos del Proyecto Yaguareté-Conicet, la Fundación Félix de Azara y la Administración de Parques Nacionales, localizaron a Pará en la zona conocida como “Las 2000 hectáreas”, cercana a Puerto Iguazú. El operativo, que inicialmente buscaba trasladar únicamente a la madre por el creciente conflicto con vecinos —habría depredado más de 50 perros y fue filmada dentro de una vivienda—, se topó con una complejidad no prevista: la hembra estaba acompañada por dos cachorros de no más de dos meses.
A pesar de las advertencias de especialistas, se decidió avanzar con el traslado del grupo familiar completo. “El traslado de una hembra con crías tan pequeñas, contra toda indicación técnica, es el resultado de una grave improvisación”, afirmó Nicolás Lodeiro, director de Red Yaguareté, quien advirtió que “la negligencia no es neutral: puede costar vidas”.
Los animales fueron llevados al parque provincial Esmeralda, dentro de la Reserva de Biosfera Yabotí. Tras la liberación, la madre se alejó del lugar, mientras que los cachorros quedaron en las inmediaciones del sitio de traslado. Desde entonces, no se volvió a tener registro de las crías.
Especialistas señalaron que Esmeralda no era el destino más adecuado y recordaron que se había propuesto trasladar a los animales al Parque Nacional Iberá, en Corrientes, como alternativa inicial. Sin embargo, desde el Ministerio de Ecología argumentaron que se priorizó “mantener al ejemplar dentro de su ecorregión de origen (Selva Paranaense)”. Fuentes cercanas al caso calificaron la decisión como “un capricho” y “provincialismo por sobre la protección”.
La versión oficial y la incertidumbre sobre las crías
En un comunicado emitido en diciembre pasado, el Ministerio de Ecología sostuvo que la traslocación fue una “medida excepcional” adoptada ante una situación crítica y que el procedimiento fue consensuado por las instituciones que integran la Subcomisión Selva Paranaense. Sobre los cachorros, el informe oficial reconoce: “No es posible determinar con certeza su situación actual” y admite que “las cámaras trampa no registraron el egreso de los cachorros”.
Organizaciones conservacionistas presumen que podrían haber muerto, aunque no existe confirmación oficial. Hace una semana, Pará fue registrada dentro del parque Esmeralda mediante su collar satelital, pero de las crías no hay novedades.
En este marco, la Ufima investiga la desaparición y espera informes técnicos. El Ministerio de Ecología de Misiones defiende el operativo, asegura que fue consensuado y sostiene que no hay certeza sobre el destino de las crías. En cambio, Red Yaguareté y especialistas denuncian “improvisación” y “negligencia”, y presumen que los cachorros murieron. Por su parte, científicos del Proyecto Yaguareté-Conicet cuestionan el destino elegido y recomendaron Iberá como mejor opción.
A casi cuatro meses del operativo, el paradero de los dos cachorros continúa siendo un misterio que la justicia federal intenta esclarecer, mientras crece el reclamo de organizaciones y especialistas por transparencia y rigor técnico en las decisiones de conservación de una especie en peligro crítico de extinción.
